Beth: En definitiva el fiordo era el lugar favorito de Yacob, por lo que no me sorprendía que nos trajera aquí, era un lugar magnífico y bello, pero su obsesión por el fiordo era algo que no terminaba de entender del todo, tal vez le traía algún recuerdo de su infancia, buenos tiempos que le gustaba revivir, no iba a fastidiarle con eso, evocando momentos que podrían poner más tensa la situación, después de todo ya se iba a volver tensa. Cómo estábamos a finales de abril, el calor comenzaba a llegar y los días se hacían más largos, así que meterse en el fiordo no era una mala idea, pero comenzaba a considerar que tendría que plantearme la idea de, en esta temporada, salir con un traje de baño en el bolso. –No pareces sorprendida –dijo destacando lo obvio. –¿Debería estarlo? –Cuestione

