Beth: Nuevamente volvía a soñar lo mismo, estaba de vuelta en Oslo, el fiordo estaba allí, impecable, hacia un sol radiante, a pesar que era ya bastante tarde, pero aun parecía ser un día como cualquier otro, Yacob estaba nadando en el fiordo y tenía diecisiete, sin embargo yo tenía veintitrés, la edad que actualmente tengo. Le veía nadar como el joven carismático y fuerte que conocía, me sonreía desde donde estaba, y no me veía con rareza, era como si anda hubiese cambiado, aunque yo lucia mucho más vieja que él, era como si me viera de quince años de nuevo. Después de tanto nadar, comenzó a hartarse de estar nadando solo, y con sus manos me hacía señas para que el acompañara, gritaba desde lejos mi nombre, me invitaba a entrar en el agua, pero yo seguía en la orilla, impasible, sin ga

