Yacob: Días transcurrieron, y la situación había vuelto a ser relativamente normal, pero si algo tenía seguro era que, justo ahora, todo iba a ser aún más complicado. Beth iba a volver a Trømso dentro de poco, solo para empacar y volver a irse, esta vez a Escocia, sus padres ya le habían matriculado en un instituto donde cursaría su último año, así que se suponía que llegaría aquí en año y medio aproximadamente,. Un año y medio parecía demasiado, sin embargo, yo le veía una vez al año, en diciembre, y nuestra comunicación se basaba en cartas, mensajes y llamadas. No habíamos dejado de usar el servicio postal, por decisión de Beth. –¿Por qué no? –Pregunte hacía ya mucho tiempo atrás– los mensajes son más rápidos. –El servicio postal es bueno –aseguro ella. –Beth ¡Por Dios!, –exclame–

