Una semana después. Christian. Me encontraba en un estudio para realizarme un nuevo tatuaje, necesitaba plasmar en mi cuerpo algunas cosas, tenía que tatuarlas en mi piel para nunca olvidarlas. Axel estaba conmigo, desde hace dos semanas que regresó de España y ha pasado más tiempo conmigo, me agradaba demasiado estar con mi hermano, disfrutaba de su presencia. El tatuador comenzó a realizar su trabajo, esta vez el tatuaje me lo haría en el pecho, justo donde se encontraba el corazón, sentía el ligero dolor por las agujas pero no me importaba, observe su rostro de dolor de mi hermano al mirar cómo me tatuaban, me reí un poco. Después de casi tres horas de trabajo, por fin terminó el hombre. —Ya quedó —me dijo el chico — Se ve poca madre. Me puse de pie y camine hacia un espejo, sonreí

