Javier. Cuando observe a Emma quede inoptizado con su belleza, ella era una mujer hermosa, ahora entiendo por qué Christian se obseciono tanto con Emma. Mientras abría la puerta de mi auto para que Emma subiera, mire sus enormes atributos, tenía unas ricas nalgas y unas tetas de ensueño, tenía que hacerla mía esta noche, no podía saportar un día más sin pobrar su dulce miel. -¿Quieres escuchar algo de música?.-le pregunté mientras conducía. -No, así estoy bien. - respondió. -Te aseguro que está noche la pasaras increíble. -Espero que si. - sonrió un poco. -Emma... - me detube en un semaforo en rojo. - Muchas gracias por aceptar mi invitación, eres una mujer tremendamente hermosa. -Gracias a ti por invitarme. - mordió ligeramente su labio. En un par de minutos me encontraba estacion

