Cuando ya estamos sentados en la mesa el timbre suena, mi madre se levanta rápidamente y camina hacia la puerta, Adrien está frente a mí, yo le doy una sonrisa incómoda. —Estoy segura que son Julián y Olivia —digo, suspiro cuando los veo aparecer, Julián me mira sonriendo. —¡Hola hermanita! —me saluda, luego mira a Adrien—. ¡Hola, cuñadito! —se acerca a él para saludarlo, Adrien se levanta muy cortés y lo saluda con un abrazo de esos que se dan los hombres, un medio abrazo y las palmadas, un clásico. —¿Qué haces aquí? —le pregunto entre dientes, él se encoge de hombros para luego sentarse a mi lado. —Mamá nos invitó —dice, Olivia entra sonriendo de forma tímida y se sienta al lado de Adrien. —Un gusto conocerlo, Señor Adrien —saluda a Adrien, él asiente. —Un gusto Olivia —dice él.

