Alexander Gil. Me coloco la capucha de mi sudadera y meto las manos en la bolsa delantera de esta, arrastro los pies por el pavimento de la calle para ir a la casa de Hugo, me ha llamado diciendo que necesita hablar con alguien, pero llevo media hora tarde, como siempre. Chasqueo los dedos al ritmo de la canción de "Amanda", la misma canción que Sofía me había enseñado aquella noche, no había tenido la oportunidad para poder hablar con ella, en primera, ella lo evitaba y en segunda, yo lo respetaba. La había herido, la había lastimado y sé que necesita entender todo, por qué yo también lo necesito. Toco la puerta de la casa de Hugo, Dasha no tarda en abrir, me observa y suspira, mne deja pasar y yo observo por toda su casa tratando de visualizar a Hugo. Suspiro. Tomo a

