Capitulo 3

787 Palabras
Seguimos hablando un par de horas más, mis botas me estaban matando, si bien no tenían tacos, pero eran caña alta, justamente las había elegido para disimular la inflamación, realmente no toleraba que nada me roce, preferí ir con un vestido n***o sencillo, no revelaba nada y me permitía moverme con un poco de tranquilidad. Pero algún gesto lo alertó. -Estas bien? Te duele la pierna?-Lo quede mirando, para entender porque me estaba diciendo eso, lo mire seria-. -Si, todo bien. -Perdón, no quería pasar como entrometido, solo te vi incomoda, como cuando se te duerme una pierna, cuando uno esta sentado de manera incomoda, mucho tiempo. -Gracias, estoy bien-Algo se dio cuenta, parece una estupidez hacerme la fuerte que no pasa nada, pero hoy al menos quiero ser esa mujer que todo le va bien, y no siente ningún tipo de dolor-. -A que te dedicas? -Soy maestra, pero de manera remota-No le deje tiempo para que repregunte nada-.Y tu a que te dedicas? -Trabajo en una empresa en la parte administrativa. Pensé que aún seguía en la Universidad en el bar, aunque ahí era el encargado , tiene sentido que siga estando en la parte administrativa. -Hace mucho que sos amiga de la Bartender? -De Mariana, desde la secundaria que somos mejores amigas. -Y siempre vienes a este bar? -La verdad no, porque hoy se inauguró. Nos reímos. -Tienes razón, me olvidé de ese detalle, pero te gusta salir a bailar, o a bares? -Si hay una ocasión especial si, pero sino prefiero no salir y adelantar trabajo. Lo se, soy una aburrida. Me sonríe -A mi hoy me trajeron arrastrando, no me gusta realmente estar rodeado de muchas personas, pero este bar está bueno, tranquilo, es grande así que cada uno tiene un espacio. - Si, es muy lindo-la duda me quemaba, necesitaba saberlo-, tienes algún tipo de relación? -Afectiva, de pareja? -Le hago un asentimiento con la cabeza-, No -y no dio más detalles al igual que yo-. Sentía una mirada intensa, miré a Marianita y me hizo una seña al reloj, sabía que debía hacer algo, pedir su número de celular o su ig, o dejarlo ahí, pronto iban a cerrar, mire a mi alrededor y había solo una cuantas parejas a los arrumacos, una de ellas era la amiga de él con el vampiro. El se dio cuenta de mi escaneo por el lugar. -Hu todavía están aquí, esperaba no verlos ya.-okey solo estaba haciendo tiempo conmigo, para poder liberarse de su amiga-.Me gustaría seguir conversando con vos y volver a verte-mi cara era un poema, no podía ni hilar un solo pensamiento que saliera de mis labios en forma de palabras, me quedo mirando y esperando una respuesta-. -Claro, me encantaría-y ahí vas de nuevo, idiota, realmente dijiste “me encantaría”, me quiero dar un golpe mental-. -Me pasas tu número o tu ig, lo que prefieras -y me sonríe de nuevo, respiro hondo lo más disimulado que puedo- o yo te paso el mío? Ambos sacamos los celulares y nos pasamos ambas cosas, estaba repleta de notificaciones, que en toda la noche me había olvidado de mirar, y paso lo más estúpido que hasta ese momento no me había percatado cuando lo quiero agendar. -Como te llamas? Para que te agende -ya se que hay mil formas de pasarse un contacto, pero elegí la tradicional, no me juzguen-. -Francisco, y tu? -Belén Me ofrece su mano a forma de saludo, no sabia que tenia ganas de tomarla hasta que me la ofreció, se la tomó, estrechando un saludo como cuando cierras un trato, que esto podía ser uno. -Un placer Belén -Lo mismo digo Fran -No suele gustarme que me digan asi, pero en tu voz me encanta. Si hubiera luz natural, se hubiera notado que estaba roja hasta las orejas. -Conste que tengo permiso para llamarte así. -Tienes todo mi consentimiento. Los dos reímos, había muchas cosas implícitas en esas palabras, o eso quería creer. Mi amiga se acerco a informarnos que ya estaba lista para que nos fuéramos, como ella era la que me iba a llevar a casa, solo asentí. -Creo que es hora de despedirnos, gracias por la charla. -Belu, gracias por la compañía-Sonrió, por lo que creo que quería lograr una venganza-. -Okey, okey, te permito que me digas así, como me dicen todos mis amigos. Ambos reímos, mientras nos dirigimos a la puerta, donde me esta esperando Mariana. Nos despedimos con un beso en la mejilla, y quedamos en escribirnos. Yo me subo al auto de Mariana, y a él lo veo subir en una moto, me parece peligroso, porque estuvo tomando, aunque no estoy segura si su trago tenía alcohol.
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