Everly fue tomada por sorpresa, un destello de pánico en sus ojos. Reese parecía como si acabara de leer la mente de Everly. Sabía que sus sentimientos por Malcolm no eran solo cariño de hermanos; eran completamente románticos.
Su problema con Reese era diferente al de Alyssa. Alyssa simplemente odiaba a Reese por arruinar la armonía familiar y tenía miedo de que Reese le robara protagonismo.
Pero ahora que el secreto había salido a la luz, no iba a esconderlo. Dudaba que Reese tuviera el valor de contarle a
Malcolm sobre su enamoramiento. Levantó un poco la barbilla, toda engreída y orgullosa.
—¿Y qué si lo sabes? No puedes hacer nada al respecto.
Una vez que Malcolm pueda levantarse, ¿crees que aún podrás quedarte en la Villa Flynn? Ni en tus sueños.
Reese sonrió para sí misma. Nunca planeó quedarse en la Villa Flynn para siempre, pero mientras estuviera allí, nadie la iba a empujar ni a atarla. Sus fríos dedos agarraron la barbilla de Everly, obligándola a mirar hacia arriba. Everly la miró a los ojos y estaba totalmente asustada.
La mirada de Reese era tan intensa que Everly comenzó a sentirse un poco incómoda.
-Señorita Flynn, te guste o no, no importa, pero no me provoques. De lo contrario, no me importa quién seas, lucharé con la misma fuerza.
Incluso si Malcolm estuviera aquí ahora mismo, no retrocedería. Los sirvientes cercanos estaban en shock. Hace un momento, Everly se mostraba muy altanera, pero ahora parecía haber perdido la voz. Reese era simplemente demasiado intimidante.
Everly no estaba muda de verdad; es que estaba demasiado asustada por la actitud de Reese para decir algo.
Justo en ese momento, se escucharon pasos desde la entrada. Justin empujaba la silla de ruedas de Malcolm.
—¿Qué es todo este alboroto aquí?
Aunque el tono de Malcolm era calmado, parecía que había amenazas ocultas, haciendo que los sirvientes guardaran un silencio sepulcral.
Al ver a Malcolm, el rostro de Everly se iluminó con esperanza, sus ojos llenos de expectativa.
—¡Malcolm, ayúdame! Reese me ató y hasta intentó golpearme. Échala de nuestra familia.
Incluso los sirvientes pensaron que Reese estaba acabada.
Todos sabían que Malcolm tenía un punto débil por sus dos hermanas, Everly y Alyssa.
Además, Reese acababa de casarse con la familia, y aún no había un vínculo emocional entre ellos.
No solo los sirvientes pensaban así, sino que Everly también estaba convencida de ello. Malcolm había visto todo; no había manera de que se pusiera del lado de Reese, ¿verdad?
Esta vez, Reese realmente había cavado su propia tumba.
Everly solo esperaba que estallara el conflicto.
Justin empujó a Malcolm más cerca. Sus profundos ojos, como el océano, recorrieron a la despeinada y furiosa
Everly, luego se dirigieron a su calmada esposa.
Ella parecía totalmente compuesta. ¿No estaba preocupada por ser culpada?
—¿No tienes nada que decir en tu defensa?
—Nada. Si Malcolm confiaba en ella, descubriría la verdad por sí mismo. Si no lo hacía, ninguna cantidad de explicaciones cambiaría su opinión.
Siempre había sido así, firme como una roca, nunca esperando mucho de los demás, para no decepcionarse.
Cuando era niña, solía esperar junto a la puerta desde el amanecer hasta el anochecer, con la esperanza de que su padre viniera a llevarla a casa. Pero día tras día, año tras año, él nunca apareció.
Desde entonces, juró no esperar nada de nadie. No importaba lo difícil o complicado que fuera el problema, lo
manejaría sola.
Malcolm se quedó por un momento sorprendido por su reacción. Había esperado que ella llorara y armara un escándalo, pero estaba tan tranquila.
¿Le daba pereza explicar o simplemente no le importaba que él la malinterpretara?
Reese no era particularmente deslumbrante, pero sus pensamientos eran profundos.
Al ver que Reese no explicaba, Everly decidió exagerar la situación para Malcolm, con testigos y todo.
Lloró ante Malcolm, con lágrimas corriendo por su rostro.
—Malcolm, tienes que darle una lección a esta mujer. Me ató y hasta golpeó a todos los sirvientes.
Malcom tenía los ojos fríos.
—¿De verdad?
Su tono mostraba claramente que no se lo creía. Conocía bien el carácter de Everly. Aunque no era tan salvaje como
Alyssa, las dos hermanas eran bastante similares.
Después de todo, ambas habían sido mimadas desde la infancia. ¿Qué tan bueno podría ser su temperamento?
Además, Reese era un poco rebelde y no seguía las reglas.
Naturalmente, Everly y Alyssa siempre estaban chocando con ella.
Everly pudo ver que Malcolm no se creía su historia y rápidamente añadió:
—Si no me crees, solo pregunta a los sirvientes.
Cuando la mirada intensa de Malcolm recorrió a los sirvientes, sintieron una ola de presión.
—Díganme, ¿Reese entró y comenzó a golpearlos a todos, luego ató a Everly?
Los sirvientes intercambiaron miradas nerviosas, demasiado asustados para hablar, preocupados de decir algo incorrecto
y enfurecerlo.
Everly estaba desesperada. Estos sirvientes eran inútiles. Si señalaban a Reese, Malcolm definitivamente les creería.
—¿Por qué están todos mudos ahora? ¡Hablen! -gritó
Everly.
Un sirviente dio un paso adelante tímidamente, a punto de decir algo, cuando la voz autoritaria de Malcolm cortó el aire de nuevo.
—¡Si alguno de ustedes se atreve a mentir, les cortaré la lengua y se la daré de comer a los peces del estanque!
—Esto... —El sirviente se puso paralizado de miedo, sin saber qué decir.
Malcolm no le dio oportunidad de dudar, insistiendo de nuevo—. ¡Habla!
Las piernas del sirviente se debilitaron, casi colapsando.
—Señor Malcolm Flynn, por favor no se enoje. La señorita
Everly Flynn dijo que la señora Reese Flynn es una seductora e incluso contrató a una bruja de fuera. Pero la señora Reese Flynn no quiso cooperar y entonces ellos...
—¿Seductora? —Los ojos de Malcolm brillaron peligrosamente, y el sirviente rápidamente bajó la cabeza, temblando por completo.
Everly sintió que estaba a punto de morir. Este idiota acababa de delatarla.
Se apresuró a intentar explicar—. Malcolm, no le hagas caso a sus tonterías, yo...
—¡Encierren a Everly en su habitación! ¡Sin mis órdenes, no se le permite salir!
La repentina orden de Malcolm dejó a todos atónitos.
¿Malcolm iba a encerrar a Everly en su habitación? ¿No era ella su favorita?
La paciencia de Malcolm se había agotado por completo, y rugió.
—¿No pueden oír eso?
Los sirvientes pronto empezaron la acción, primero desatando a Everly, luego preparándose para llevarla arriba.
Everly no podía permitir que Malcolm la castigara como él quería.
Ella se estiró el cuello, girando la cabeza para gritar:
—Malcolm, ella realmente es una seductora. Tienes que creerme. Definitivamente está tramando algo al casarse con la familia Flynn.
Los sirvientes estaban a punto de llevarla arriba cuando
Malcolm de repente llamó.
—Esperen, déjenla ir.
Los sirvientes pensaron que había un giro en los acontecimientos y pronto soltaron a Everly.
Everly se alegró, pensando que Malcolm debía haberle creído. Se apresuró hacia él, con lágrimas en los ojos.
—Malcolm, finalmente me crees. Ella realmente tiene motivos ocultos. Esta mujer debe haber usado algún tipo de brujería para encantarte.
—¿Encantarme? —El rostro de Malcolm se oscureció instantáneamente al escuchar estas palabras—. Everly,
¿pasaste todo el día en la empresa investigando esto? Dime,
¿cómo es que ella es una seductora?
Everly, con aire confiado, levantó la cabeza.
—¿Por qué no lo va a ser? Desde que se casó, has estado especialmente encariñado con ella, descuidando a Alyssa y a mí.
Malcolm parecía sorprendido de que Everly acusara a Reese por tal razón.
—¿Así que por esto contrataste a una bruja para que viniera a nuestra casa?
—Sí, quería desenmascarar a esta seductora.
—¡Tonterías! —El rostro de Malcolm se puso rojo de ira, con las venas sobresaliendo en su frente, asustando a todos los presentes. Incluso Reese, aunque mantuvo la calma, sintió una perturbación en su corazón tranquilo ante el estallido de Malcolm.
¿De verdad estaba enojado con Everly por su causa?
Everly estaba tan sorprendida como parecía. Cuando recobró el sentido, su corazón se llenó de un sentimiento de agravio y las lágrimas comenzaron a correr por su rostro.
—Dices que ella no es una seductora y ha...
—¿No te ha encantado? Pero antes nunca eras tan duro conmigo. Siempre me dabas lo que quería, ipero ahora me estás regañando por esta mujer fea!
—Te he malcriado, pero eso no significa que puedas ser irrazonable. —Malcolm rara vez se enojaba con Everly, y su fuerte presencia asustaba a todos.
Everly hizo un puchero—. ¿Cuándo he sido irrazonable?
Malcolm, lo hago por tu propio bien.
—¿Que acoses a mi esposa también es por mi bien? - Malcolm habló con rectitud. Su expresión estaba un poco feroz.