Holland sonríe. —¡estoy aterrada!— se ríe y admite. Mientras que zenda la observa dulcemente. —Es muy normal que te sientas de esa manera pero es parte del proceso— le recuerda. Holland entre abre sus labios y asiente volviendo a sonreír. —ni siquiera sé por dónde empezar— admite poniendo sus ojos en blanco. Zenda junta a las tazas de café y las coloca en el lavaplatos. —probablemente por terminar esta producción enorme de comida empaquetar la y enviarla a tus locales para que la gente las pueda disfrutar y luego podemos pasar un día entre amigas para que te distiendas un poco y en caso de que comiences a extrañar al perro podes ir a tocar su puerta y ver qué tal se encuentra— sonríe parpadeando al finalizar de decir la propuesta. La castaña sonríe inflando su pecho y poniendo nuevam

