Holland parpadea sonriendo mientras que espera su trago. Mientras que samay no hace más que mostrarse impaciente y nervioso por sobre todas las cosas al saber que egan depende de ella. Y por sobre todo de lo que le pueda llegar a decirle a la castaña y de cómo puedo ablandar su corazón de alguna manera como para que ella vaya camente ahora mismo hacia él. Claramente a la rubia le había tocado la tarea más difícil. Pero ella misma prácticamente se había propuesto hacerlo, porque así lo eran en su manada. Y había sido así desde hace años y años, era algo Que prácticamente venia inculcado con todos los ideales que ellos tenían, y es por eso mismo que no le podía dar la espalda a egan. —holland— insiste en que la castaña le preste atención. Y la misma lo hace sonriendo y bailando al ritmo

