—¡¿ahora es el momento exacto en el que salir huyendo verdad Y en el que no queres para nada saber absolutamente ni una sola pizca de mí!?— egan cuestiona pasando una mano por el puente de su nariz. Mientras aprovecha la posibilidad de darle un vistazo de arriba abajo hacia su mujer para realmente regocijarse por dentro de lo hermosa que es y del cuerpo de infarto que tiene llamando por supuesto que la atención de toda la gente que pasa por su alrededor, generando que quiera romper más de una mandíbula. —¿debería de hacerlo verdad?— ella parpadea al responder... Y él no puede hacer más que suspirar y morder su labio inferior bajando la mirada y diciéndole absolutamente todo con sus ojos y con sus gestos. —podés hacer realmente lo que quieras cariño— asegura subiendo sus hombros y mostr

