NARRA VALENTINA. Correspondí a su beso, puse mi mano en su cabello para acercarla más a mi. Ella puso sus manos en mis hombros. Había extrañado tantos sus labios, tenía tanta hambre de ella que creí que la demoraría aquí mismo. Su lengua pidió permiso para entrar y mi boca no dudo en dárselo. Acercó su cuerpo contra el mío y de ambas boca se escapó un gemido desesperado. Ambas nos necesitábamos. Comencé a guiarla dentro de la habitación sin dejar de besarla, chocamos la puerta y luego contra una pared. Ella corto el beso, se quedó observándome. En todo momento tenia miedo de que se fuera, de que me dejará, cada vez que se alejaba un centímetro de mi cuerpo tenía miedo de perderla. Se quitó su remera delante de mi, sin dejar de verme, luego el pantalón. Mi mente estaba perdida en su cu

