La brisa fresca pega en mi rostro, la fina tela de mi vestido se mueve junto con el viento, mi cabello baila con cada caricia que la brisa nos da. Me siento en un sueño. Tengo frente a mí al hombre más bello que mis ojos hayan visto. El atardecer está de fondo, haciendo el momento más mágico, más especial, más hermoso. Mis piernas tiemblan, mi corazón está palpitando de manera desenfrenada, y mis manos sujetan fuerte las manos de Williams Parker. Se ve precioso con su camisa de botón blanca, sus pantalones blancos y sus pies descalzos en la arena. Su rostro muestra la felicidad del momento. Acabamos de casarnos de la forma civil. Justo en estos momentos el juez nos hizo firmar el acta de matrimonio. Y ahora, estamos por celebrar nuestra boda religiosa. El Padre tiene rato hablan

