(Max pov) No sé qué demonios está pasando, pero estos dos se están comportando muy raro. Juro que cada cinco minutos me llevan en una dirección diferente y de alguna manera he adquirido seis bolsas de compras de las cuales no tengo ni idea de lo que hay adentro. Venimos solo para conseguir los uniformes escolares y estoy bastante segura de que ni siquiera los probé ni vi nada que se pareciera remotamente a un uniforme. Después de terminar de comprar, decidimos ir a comer y Mitchell me dijo que me quedara en la mesa mientras él iba a buscar algunas cosas, luego, ni cinco segundos después, Noah dijo lo mismo. Cuando vi a cada chico regresar con una bandeja llena de comida, mis ojos se abrieron de par en par de sorpresa. —Chicos, no creo que podamos comer tanto... ¿verdad? —pregunté confun

