La desapareción de Zack dejó todo abatido y lleno de dudas que no eran llenadas fáciles, la banda se sentía perdida y sin rumbo, él no solo era el dueño y jefe del bar, también el guitarrista principal de aquel lugar. De la noche a la mañana tuvieron que cambiar el plan, buscando canciones donde Zack no fuese relevante y dónde por obvias razones, pudiesen tocar sin él. En cuanto al bar, por suerte, Tyler reconocía cada rincón, conocía el funcionamiento de cada cosa y tenía las respuestas necesarias para terminar. Yo aún podía sin poder creerlo, cada que recordaba aquel último suspiro y terrible adiós, un nudo se formaba en mi garganta. Lamentaba rotundamente haberlo alejado cuando estuvo tan cerca, porque ahora que se encontraba a kilómetros de distancia, era lo único que mi alma n

