STEVEN Nos adentramos en un despacho amplio, digna de una Alfa como ella. Busco con la mirada al muchacho quién es la razón por la que he decidido venir pero no lo encuentro por el lugar. —¿Dónde está Egan? —pregunto. Todo este tiempo he intentado imaginarme lo que el chico puede decirme en su defensa, pero nada puede excusar lo que me ha contado Benjamín. —¿Por qué estás aquí, Steven? —su pregunta y su mirada tranquila me hace creer que no sabe lo que ha sucedido, pero mi molestia de recordar la noticia, sin mencionar los días de estrés y duda, hace que desvié un momento la emoción del reencuentro para enfrentar la situación. —Necesito hablar con Egan, me ha llegado la noticia de lo que ha hecho —digo firme. Los dos nos hemos quedado de pie, yo por decisión mientras que ella se dirig

