Apenas estuvo frente a la chica Maximiliano la acorralo a la pared inclino su rostro acercándolo con el de la chica hasta que sus respiraciones chocaban entre sí, “maldita sea porque tuve que pedir su ayuda “, se lamentó nerviosamente Tanying en lo más profundo de su corazón. Pronto sus respiraciones se volvieron pesadas. _¿Qué soy para ti Tanying Domale Dapane? Tu empleado, sirviente, esclavo o Esposo_ La voz de Maximiliano salió de manera ronca y s****l el olor mezclado de menta con vino inundó las fosas nasales de Tanying era tan embriagador como su cercanía que hacía que su mente se confundirá y no pensara con claridad, su pecho subía y bajaba al ritmo de los latidos de su corazón. _¿Por… qué… la…? Pregunta?_ soltó en un balbuceo algo tonto, intentando hacerse m

