Mientras tanto en los vestidores Tanying estaba ansiosa por huir de aquel lugar ni siquiera podía imaginar volver a compartir el mismo automóvil con aquel hombre. Nunca en su vida había tenido que huir de alguien o algo toda su vida su apellido había sido frente a cualquier cosa, pero ahora la situación y el momento lo ameritaban. Huiré así no tendré que volverle a ver la cara de idiota, se dijo así misma la chica una chispa de luz brillo en sus ojos, pero pronto se nubló cuando se dio cuenta del vestido de novia que tenía puesto y las modistas que estaban arreglando los detalles del vestido. No podría salir corriendo, no de esa manera como estaba vestida claramente la confundiría con una loca salida de escena y tampoco llegaría muy lejos con aquel atuendo podría tropezar y ter

