Capitulo 5.

666 Palabras
—¡Tang! ¡Tanying! — Una ligera voz llamaba a Tanying mientras está cerraba con fuerza los parpados y sé quejumbrosamente se negaba a despertar, sintió que la jalaban de la manga de su abrigo constantemente, pero entre más ignoraba más fuerte era la voz y el tirón. Esto hizo que finalmente se rindiera y que medio se despertará. Aunque estaba claro que todavía estaba media dormida, giro su cabeza hacia Emily; — Carajos, Emi…. Es mejor que tengas una muy buena razón para insistir tanto y no dejarme dormir. La única repuesta de Emily fue apuntar con su dedo índice, a lo que Tanying giró su cabeza y siguiendo la dirección apuntada vio al profesor Mauricio enfurecido. El solo hecho de presenciar aquel rostro de lucifer que se traía el profesor guapo de física era igual que ser arrojada de un enorme precipicio en opinión de ella. ¡Oh Mierda!, luchando por incorporarse rápido como un soldado listo para la guerra, Tanying sacudió la cabeza violentamente al igual que su cabello que estaba hecho un caos y luego se incorporó. Mauricio Cárdenas, el profesor que estaba de pie enfrente de ella, era considerado el profesor más jodidamente guapo de toda la universidad y a la misma vez el más molesto por su exigencia, lo cual ocasiono que todos los alumnos le tuvieran tirria. Tanying sacó el libro de la clase de su bolsa, abrió la página correspondiente. De inmediato todos, sus compañeros de clases, volvieron la atención al frente. Fingiendo que nada había sucedido, a la vez que todo volvió a la normalidad, el Profesor Mauricio, aún molesto, continuó la clase. —¡Oh Dios!, se ven tan enojado, seguramente voy a reprobar sus exámenes— Pensó Tanying hundiendo sus manos a través de su cabello con pesar porque no era nada buena en física, ni en química, es más, odiaba esas materias por la dificultad que presentaban. Nadie se atrevió a burlarse de ella. Todo en la sala, como en la universidad, sabían sus antecedentes familiares, por lo que estaban acostumbrados a verla en diferentes situaciones. Era una estudiante escandalosa porque constantemente se encontraba metida en peleas con otros, se emborracha y se escapa de clases. En resumen, había hecho cosas que la universidad considerable estrictamente inaceptable. Dentro de la universidad, se estipulaba en el reglamento que a los estudiantes no se les permitía teñirse el cabello de ningún color, pintarse las uñas o llevar joyas extravagantes al campus. Pero a Tanying le importaba un carajo el reglamento de la Universidad, ya que constantemente teñía su larga cabellera de colores fuertes y llamativos, sus largas uñas pintada de color rojo brillante. Los profesores de la Universidad estaban demasiado horrorizados por su actitud, pero no se atrevían a regañarla por ello. Era sorprendente que no la hubieran expulsado de la universidad. La razón de ello era porque provenía de una familia con poder. —Señorita Tanying—dijo el profesor con frialdad y molestia —Por favor, expliqué por qué la temperatura de un cuerpo no depende de su cantidad de masa— El profesor conocía demasiado bien los antecedentes de Tanying, pero no iba a permitir que sus estudiantes, en particular Tanying se burlaran de él. Tanying, fingiendo mirar la página del libro que estaba en cualquier página menos la indicada que era de la clase, pateó el asiento frente a ella. El que estaba sentado era nada menos que Jixon Black, el mejor estudiante de la clase. Proveniente de una familia militar, con altos estándares. Con esta señal, Jixon pasó las páginas del libro donde estaba escrita la repuesta y la puso a un lado notable donde ella pudiera ver la repuesta. Una sonrisa de victoria, se dibujó en el rostro de Tanying cuando sus ojos pudieron visualizar la respuesta. Muchos la miraban, su buena apariencia era reconocida por lo que era imposible no mirarla. Poseía los rasgos que todas las chicas deseaban, piel clara y perfecta, un par de ojos grandes
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