El cielo comenzó a volverse más oscuro, las nubes ahora eran más grandes y Will podía sentir con su olfato la precipitación que se avecinaba. Todo estaba encajando perfecto con lo dramático de aquel momento. - Tú no tenías nada que ver con todo esto, y aun así arriesgaste tu vida para ir a buscarme - dijo él mirándola a los ojos y sujetándola por los hombros. Ella se sintió menudita delante suyo, las mejillas se le ruborizaron al tiempo que la respiración se le entrecortó debido a lo cerca que estaban el uno del otro - pude sentir en ese momento el aroma que estaba emanando de ti. Olías a dolor, preocupación, sufrimiento, y muy en el fondo, por ahí, muy dentro de lo más recóndito de ti, había un olor a amor, uno que solo le había sentido a Elizabeth – confesó con los ojos vidriosos, casi

