Un silencio rotundo rodeaba al gran salón donde todos estaban reunidos para cenar. Las miradas estaban sobre un nuevo William que lucía mucho más maduro que antes, y también mucho más dócil. Con su mirada transmitía una amabilidad que llegó a envolver incluso a Felicity y a Hally. Era un hombre totalmente distinto del que recordaban haber visto al llegar a la mansión. Aquel William era distante y sombrío. Casi parecía que no le importaba nada ni nadie. Pero este nuevo William era tan condescendiente que Felicity Baker no podía estar menos maravillada de verlo de esa manera. Estas lo miraban con algo de asombro, mientras que Rodrick por otro lado, tenía el rostro congelado, inexpresivo, pero era más que obvio que estaba tan preocupado como asustado. Era obvio que seguía desconfiando de Wil

