EMMA Gwen mira entre todos nosotros y continúa con lo que va a decir. —No lo mencionó hasta que le mostré sus heridas y cicatrices —dice, haciendo una mueca—. Se puso pálido y enfermo. Tampoco sabía del acoso escolar. —Gwen suspira mientras continúa—. Pero creo que lo rompí cuando mencioné a su preciado hijo y a algunos de sus amigos también involucrados en el acoso. Se enfadó e incluso negó su participación. Sin embargo, sí sospechaba de Chloe y Josephine, pero cuando le pregunté qué pensaba, me dijo que no trabajaba para él y no tenía que decirme nada. La miramos, un poco atónitos. Nunca habíamos escuchado al Alfa Robert actuar así, siendo tan directo con la información. Si no podía decir nada, entonces lo hubiera expresado de manera más cortés. —Él sabía que yo estaba allí para ayu

