MIA Gwen mira hacia mi tío y asiente. —Él lo sabe desde hace un tiempo —dice, volteándose hacia mí. Sus ojos se suavizan mientras continúa—. Parece que tu padre fue un día a la oficina con las manos ensangrentadas. Le dijo al Alfa que estaba lidiando con un prisionero. —Gwen se mueve ligeramente en su asiento, mientras Lyla se acerca para escuchar que más tiene que decir—. El Alfa Robert no pensó mucho al respecto, pero cuando tú no apareciste en la ceremonia, ya que él ha ordenado que todos asistieran y tú nunca llegaste, él empezó a unir dos y dos. Mis entrañas se revuelven ante sus palabras. Todos en la oficina están absortos con lo que dice, pero aun así puedo sentir la compasión de todos por lo sucedido e incluso sus ojos mirándome de vez en cuando. Gwen suspira mientras habla de

