MIA Alfa Sam escucha todo lo que Gwen tiene que decir y suspira. —Está bien, asegúrate de que no encuentren nada. Mantenme informado, gracias por la llamada, adiós —dice, volviendo a dejar el teléfono. Mi tío me mira y me hace señas para que vuelva a sentarme. Lo hago cuando comienza a hablar—. Parece que tu padre ha creído una coincidencia desde que estás aquí —dice, sonando sorprendido—. Ha estado llorando porque su hija está muerta. —Miro hacia atrás, asombrada. Gwen debe haberse equivocado. Ese hombre nunca actuaría así por mí. —¿Qué quieres decir con que estoy muerta? —le pregunto, confundida. Luna Sadie nos mira a ambos, pero su atención se dirige a Alfa Sam. —Tienes que decírselo —murmura, mirándome de nuevo con una sonrisa—. Ella necesita saberlo. —Mi tío me mira y suspira.

