Cuando llegamos a la manada Luke y yo salimos de la camioneta. Varias personas nos reciben y sonríen cuando me ve. Yo saludo a todos y sonrío como puedo. Nos dirigimos a nuestra habitación. A mi madre se la llevan a una que no esté ocupada, cerca de la mía. No quiero perderla de vista, es un vampiro en una manada de lobos después de todo. Ana cuando me ve me abraza fuerte, y yo sonrío ante eso. -Becky, me alegro que estés de vuelta en la manada. -me sonríe - ¿estás bien? ¿quieres algo de comer? -Yo también me alegro de volver, Ana. ¿Podrías prepararme algo de sopa? No tengo estómago para algo más pesado. Ella me acaricia el rostro, comprobando que de verdad estoy bien, aunque muy sucia. Asiente y se que se pondrá a ello enseguida. Luke y yo recorremos los largos pasillos de la casa

