Capítulo 5

4026 Palabras
—¿Qué estás esperando?— Soo Kyung pregunta en un tono suave para que Yeol Chan no se ponga más nervioso, —Tu madre podría estar en el interior, esperándote.— Menciona positivamente, pero Yeol Chan no se mueve.  El más alto suspiró y frotó sus ojos, cansado, —No quiero arruinar su vida.— Dice simplemente con una triste sonrisa en los labios, —Voy a ser un padre, pero ni siquiera puedo estar ahí para mi hija en este momento. Mi padre ha abusado de mí todo este tiempo, estoy tan jodido. —  —¿Y piensas que es tu culpa?— Soo Kyung le pregunta sujetando la mano de Yeol Chan. —No es tu culpa, es la culpa de tu padre. Él te hizo de esta manera, hizo que tuvieras miedo y ser solitario.—  Yeol Chan asintió antes de respirar profundamente, —Vamos a entrar.— Soo Kyung dice y es rápido al sujetar fuertemente a Yeol Chan para arrastrarlo hacia dentro.  Soo Kyung abre la puerta del restaurante de mariscos, escuchando como una campana resuena por todo el lugar. Cuando ambos ya se encuentran en el interior, pueden escuchar la melodía de una canción antigua de los setenta y el sonido de una risa proveniente de una mesa que se encuentra hacia la derecha. El restaurante no es muy grande, pero tampoco es pequeño. Hay unas pocas mesas ocupadas, pero hay algunas en la izquierda donde Yeol Chan y Soo Kyung deciden ir a sentarse.  —¡Bienvenidos!— Una muchacha con una sonrisa brillante y con el acento marcado de la ciudad habla. —¡Por favor, siéntense!— Ella dice en voz alta invitándoles a tomar asiento.  Soo Kyung libera la mano de Yeol Chan y se sienta en una mesa. Yeol Chan lo sigue detrás, con los ojos bien abiertos mirando a la muchacha que se acerca a ellos.  Ella les sonríe suavemente, con los ojos brillantes y con sus hermosos labios de los cuales salen palabras que  Yeol Chan no puede oír con claridad. Ella se parece a ella, luce exactamente igual a su madre y Yeol Chan no puede apartar los ojos de ella. Esta joven, ella tiene que ser su hermana. Ella tiene que serlo.  —¿Yeol Chan, que vas a ordenar?— Soo Kyung le preguntó a Yeol Chan.  La joven se limitó a mirar a Yeol Chan con una pequeña sonrisa. Yeol Chan respiró profundamente y sintió sus ojos aguarse, —Ella se parece a mi madre, Soo.— Él miró al más bajo con los ojos vidriosos por las lágrimas.  Los ojos de Soo Kyung se ensancharon y se volvió hacia la joven que estaba confundida. —¿Está tu madre aquí?— Sonrió para demostrarle que no se le preguntaba con ninguna mala intensión.  La chica dio un pequeño paso hacia atrás, con un jadeo deslizándose de sus labios mientras parpadea. —¿Conoces...conoces a mi madre?— Ella les preguntó mientras los miraba confundidos.  —No—, Soo Kyung sacudió la cabeza, —Pero queremos conocerla.—  La muchacha se atragantó sintiendo las lágrimas brotar de sus ojos. —Mi madre murió hace cuatro años—, dijo con los ojos tristes y con las lágrimas deslizándose por sus mejillas. —El aniversario de su muerte es la próxima semana.—  —Yeol Chan,— Soo Kyung miró preocupado a este último, pero Yeol Chan estaba en silencio con la expresión adormecida. Soo Kyung dio un tembloroso suspiro mientras miraba a la muchacha que estaba llorando todavía confundida, —Lo siento-—  —¿Qué está pasando aquí?— Una suave voz provino de un hombre mayor que se aproximaba apoyado en un bastón. —Min Young, ¿estás bien? ¿Por qué lloras?— Hizo hincapié preocupado una vez que se acercó a ellos.  Soo Kyung contempló a Yeol Chan por un segundo antes de volver su atención al mayor preocupado. —Lo siento mucho, señor. Le preguntamos acerca de su madre, pero no sabíamos que ella había falleció, realmente lo siento-—  —¿Conoces a mi esposa?— El hombre le preguntó con una expresión de sorpresa, —¿Eres...— Hizo una pausa y sus ojos se abrieron en estado de shock. —Eres de Seúl, ¿verdad?—  Soo Kyung asintió y se inclinó para tomar la mano de Yeol Chan, —Sí, los dos somos de Seúl.—  Por la expresión del hombre se puede decir que se perdió en sus pensamientos con millones de cosas recorriendo su mente. Se aclaró la garganta y miró a los ojos de Soo Kyung, —Eres adulto, en realidad no te ves como en las fotos.— Él rió entre dientes ligeramente.  —¿Fotos?— Soo Kyung pregunta dudoso con las cejas levantadas de la pura confusión.  —Sí, las fotos.— El hombre sonrió cálidamente mientras palmeaba la espalda de su hija para que dejara de llorar. —Eres Yeol Chan... ¿verdad?—  La sola mención de su nombre hizo que Yeol Chan saliera de su estado de adormecimiento y miró al mayor que no dejaba de mirar a Soo Kyung, —Él no es Yeol Chan...— Habló con voz ronca.  La joven limpió sus lágrimas y miró confundida a su padre. El hombre se quedó sin aliento cuando miró al verdadero Yeol Chan, examinando todos sus rasgos. —Yeol Chan...—  —¿Cómo lo sabe... mi madre siempre habla de mí?— Su voz se quebró y aunque la madre de Yeol Chan no haya estado presente en su vida, sintió como su corazón se rompía un poco.  El mayor le dio una tan suave sonrisa que  Yeol Chan se sintió extraño ya que su padre nunca le había sonreído de esa manera. El mayor se veía como un padre orgulloso, Yeol Chan sintió su corazón cálido por aquella sonrisa tan genuina. —Todo el tiempo,— Él se rió un poco. —Ella podía hablar horas sobre ti; sobre lo listo que eres, lo bueno que eres en el deporte, de lo brillante y burbujeante de tu personalidad.—  Yeol Chan sonrió oscuramente limpiando sus lágrimas que no se había dado cuenta de que estaban cayendo. —Bueno, he perdido mi luz.— Murmuró en un tono duro.  El hombre frunció las cejas hacia  Yeol Chan y en un movimiento vacilante, se estiró para poner una mano sobre su espalda. —¿Es por tu padre...?— Cuestionó humilde.  Yeol Chan bruscamente con los ojos rojos por las lágrimas miró al hombre, —¿Cómo sabes eso?— Le preguntó con desesperación, viendo como el hombre lo miraba tristemente, por ello Yeol Chan respiró profundamente. —Por eso, ¿Mi madre se fue? Mi padre abusó de ella también, ¿verdad?—  El hombre asintió con una mirada triste en sus ojos. —No sé si me recuerdas, pero hace mucho tiempo vivías aquí con tu madre y conmigo, aquí en Busan. No fue hasta que tu padre obtuvo tu custodia que te llevaron lejos de nosotros.—  Yeol Chan se detuvo por un momento tratando de recordar cosas de su infancia. —Me acuerdo de algunas cosas, pero son muy vagos.— Suspiró y trató de ordenar las cosas en su cerebro.  —Está bien, no te preocupes.— El mayor le sonrió ligeramente. —Tu madre habría estado saltando de la emoción al verte. Ella dijo que de seguro serías un hombre alto e imponente, realmente ella no estaba mintiendo.— Él rió.  La joven levantó las cejas en estado de shock, —¿Eres mi hermano mayor? Mi madre me dijo que tenía uno, pero creí que jamás te conocería...— Ella dijo antes de saltar en su encima y envolver a Yeol Chan en un enorme abrazo que conmocionó al último. —¡Siempre he querido un hermano, me siento sola aquí!—  Yeol Chan estaba perplejo por el repentino abrazo pero definitivamente era bienvenido. Sintió la comisura de sus labios elevarse, —He crecido solo también.— Murmuró sobre su hombro mientras la abrazaba.  —Esto es genial,— Ella murmuró en el hombro de Yeol Chan con una sonrisa brillante.  Yeol Chan resopló ante su media hermana, —Así es...—, dijo con una pequeña sonrisa palmeando la espalda de la chica que se aferraba a él como una lapa.  —Si no te importa que pregunte, ¿Por cuánto tiempo estarán en Busan?— El mayor les preguntó al ver a su hija charlando cómodamente con su medio hermano, Yeol Chan.  Soo Kyung miró al mayor, con una suave sonrisa en los labios. —Por todo el fin de semana, tenemos la intención de regresar a Seúl el lunes por la tarde.—  El mayor le sonrió ligeramente, —Sé que esto puede sonar bastante rápido, pero ustedes dos son bienvenidos a quedarse en mi casa junto a mi hija y a mí. No es tan grande, pero me haría feliz que lo hicieran.—  —Nos encantaría quedarnos.— Yeol Chan les sonrió ligeramente, Min Young se acercó para hablar con Soo Kyung que estaba con las mejillas sonrojadas.  —Nos pondremos al día, responderé a todas sus preguntas.— Él asintió con la cabeza con los ojos iluminados, —Tengo algo para ti.— Dijo con una sonrisa suave antes de ir a traer lo que tenía.  Yeol Chan observó al hombre irse antes de  volver segundos más tarde. Una vez que se acercó a él, le entregó un sobre a Yeol Chan. Él sonrió suavemente cuando se encontró con la expresión de desconcierto del menor.  —Es una carta que tu madre escribió,— dijo simplemente con un apretón tranquilizador en su hombro. Min Young y Soo Kyung observaban la forma en cómo los ojos de Yeol Chan brillaban por la emoción.  —Gracias—, Yeol Chan dijo con voz áspera, con las lágrimas empezando a acumularse en sus ojos, pero él las alejó. Sujetó fuertemente la carta que su madre le dejó. Ella no se olvidó de él.  Ella lo esperó.  El hombre simplemente se encogió de hombros, —No hay ninguna razón para agradecerme—. Metió la mano en el sobre y sacó los documentos, —Aquí tienes.—  Yeol Chan tomó los documentos con el ceño fruncido. —¿Qué son?—  —Es la propiedad de este restaurante, sé que tu madre hubiera querido que lo tuvieras.— El mayor dijo simplemente con una pequeña sonrisa.  Los ojos de Soo Kyung y Yeol Chan se ensancharon por el comunicado. —¡No, no he venido por los documentos!— Él negó rápidamente y se los devolvió a su legítimo propietario. —Usted y mi madre construyeron este lugar, nunca podría aceptar esto. Por favor, conserve el restaurante, no me adueñaré de los recuerdos que tiene en este lugar.—  El mayor hizo una pausa por un segundo con los ojos brillando por algo que Yeol Chan nunca recibió de su propio padre. Él parecía estar contento, orgulloso y Yeol Chan disfrutaba de la sensación. Este hombre estaba dispuesto de darle todo a Yeol Chan, alguien que ni siquiera es su propio hijo. Este hombre ha hecho en veinte minutos más cosas de las que ha hecho el padre de Yeol Chan por él en toda su vida.  —¿Estás seguro de que no me recuerdas con tu madre?,— Susurró solo para que Yeol Chan lo escuchara antes de sonreír con una sonrisa paternal.  Él extendió la mano y acarició la cabeza de Yeol Chan, —¿Qué tal si te consigo algo de comida, Yeol Chan? ¡Ustedes dos deben tener hambre!— Exclamó con exageración mientras negaba con la cabeza. —Esto no puede ser, traeré algo de comida. Esperen aquí, ¡Min Young, acompaña a tu hermano y a su amigo!— Él sonrió y se dio la vuelta para dirigirse a la cocina.  Yeol Chan observó al hombre irse con una pequeña sonrisa en sus labios. Puede que no tenga a su madre, pero al menos Yeol Chan tiene alguien que se preocupa por él incondicionalmente. Finalmente, siente que tiene una familia y la idea calienta su corazón y le inunda con las más profundas emociones. Hay esperanza para una buena vida. Él sabe que su otra familia adorará a Hyun Baek y eso es todo lo que le importa.       ~     —¿En qué piensas?— Pregunta hacia el hombre nervioso que está agitando los dedos y que sujeta la pluma tratando de distraerse de los venenosos ojos que lo mira, nervioso.  El joven se aclaró la garganta antes de  sonreír oscuramente. —¿En qué pienso?— Preguntó antes de mirar fijamente hacia el hombre que estaba frente a él. —¿Quieres que me despidan?—  —Seok Min,— Minki dijo y le dio a su hijo una mirada diciéndole que está siendo desubicado. —Estás pasándote de la raya.—  —Padre, lo siento,— Seok Min lo interrumpió, tratando de desaparecer la rabia de su garganta mientras se obligaba a sí mismo a no gritar. —Pero ese idiota, obviamente, está tratando de destruir sus hospitales.— Él dijo conmocionado apuntando al sujeto.  —No, no lo está,— Minki le corta con un siseo en sus palabras. Seok Min se levantó de su silla, —Seok Min, estás actuando una vez más co-—  —¡Estoy tratando de protegerlo, padre!— Seok Min gritó enfurecido, golpeando con su puño la mesa de mármol n***o.  Todo el mundo en la mesa se puso tenso y evitó mirar a Seok Min o a su padre. Esta es la tercera vez en una semana que  Seok Min ha actuado de esta forma y acusado a un trabajador de ser un espía o un —bastardo traidor.— Minki no sabe porque Seok Min está tan a la defensiva, pero él puede incluso apostar de que tiene mucho que ver con las cartas que su hijo ha estado recibiendo. Alguien ha dañado a su hijo emocionalmente y Minki quiere saber exactamente quién cometió ese error. Seok Min nunca ha permitido que sus asuntos personales afecten su vida laboral.  —¡¿Qué estás tratando de hacer al acusar a este hombre inocente?!— Minki decidió elevar su tono de voz también. Seok Min necesita ser puesto en su lugar, esta es la tercera vez en lo que va de la semana que ha hecho una escena.  —¡El hospital, estoy tratando de proteger a este maldito hospital!— Seok Min espetó a su padre furioso, con los ojos ardiendo en llamas.  Minki se quedó mirando a su hijo con una expresión desconocida antes de suspirar y cerró los ojos durante unos segundos con el fin de relajarse. —Si no tienen objeción-— Él abrió los ojos y le disparó a su hijo una mirada. —- La reunión ha terminado, me gustaría hablar con mi hijo en privado.—.  Hubo murmullos de los trabajadores y de los socios del hospital, pero nadie se quedó más de la cuenta para escuchar o ver. Minki se limitó a suspirar una vez más y desajustó su corbata mientras se dirigía hacia el lugar dónde se encuentran las bebidas. Seok Min observó a su padre abrir una bebida y sacar dos copas, sirviendo en ellas el líquido para luego entregarle uno a Seok Min.  Seok Min vacilante lo tomó de la mano de su padre, —Crees que estoy vuelto loco, ¿verdad?— Él preguntó con un tono de voz normal a comparación de sus gritos anteriores.  Minki tomó un sorbo de su bebida y se detuvo unos momentos para pensar. —No, pero yo creo que algo ha sucedido como para que estés tan paranoico.—  Seok Min sacudió la cabeza, —Él quería comprar acciones del otro hospital que habían puesto en venta. No es tan complicado, ni siquiera sabemos si él seguirá en este hospital.—  —Estamos levantándonos, Seok Min.— Minki declaró con una sonrisa simple para consolar a su hijo, —Gracias a ti, Changho nos está financiando sólo hasta volver a estar estables.—  Seok Min suspiró, —No podemos simplemente relajarnos. Nos traicionarán si lo hacemos, ahora-—  Minki interrumpió a su hijo con una mirada aguda. —Estoy comprando las extensiones del Hospital Lee. Es una gran oportunidad para nosotros. Esto podría hacernos grandes aliados, así como obtener una ganancia extra para reconstruir y construir-—  —O podría ser un fraude y hacernos caer en una deuda más profunda, padre.— Seok Min dijo de nuevo en forma de alerta mientras coloca la copa sobre la mesa.  —No voy a invertir mucho dinero—  —No estará apostando lo suficiente—, Seok Min señaló con la mirada. —Si usted no invierte lo suficiente, lo perderá todo.— Él se pasó los dedos frustrado por el cabello, —Esto suena como algo que Mengyao haría-—  —Seok Min,— Minki dice entre dientes hacia su hijo. —La esposa de Mengyao se ha divorciado de él, su hijo ha desaparecido. ¿Crees sinceramente que esto es una estafa que Mengyao haría?—  —¡Sí, porque su hijo es un hijo de puta mentiroso!— Seok Min gritó furioso con los ojos llorosos y dolido mientras su mirada se plantó en su padre. —Son todos unos mentirosos que utilizan y abusan de la gente buena como nosotros. Él quiere destruirte y es así como lo quiere hacer.—  Minki suspiró y tomó el resto de su copa. —¿Tienes pruebas?—  Seok Min se detuvo con los ojos aún vidriosos por las lágrimas y desesperación, así como el dolor persistente. —No, pero sé que Han Lu lo ha hecho.—  —Voy a comprar las acciones, nos va a ayudar.— Minki respondió en un tono plácido. —Lo siento Seok Min pero estás siendo muy poco profesional y hasta que madures, no dejaré que formes parte de las reuniones-—  —¡No puede excluir a su futuro heredero de las reuniones!— Seok Min grita exageradamente.  Minki suspiró una vez más y le dio a Seok Min una mirada que refleja que no estaba bromeando. —Te veré en casa.— Él caminaba con una cara de palo antes de pasar por lado de su hijo y darle una mirada determinante, dejando a Seok Min en la sala lleno de rabia y dolor.       ~      Sábado por la tarde vino con un triste giro de los acontecimientos. Tao Zi nunca ha visto a Qiao tan perdido y asustado. Lo peor es que el propio Tao Zi tiene miedo, por lo que no está ayudando a su hermano en absoluto. Él debe ser hombre y ser valiente por los dos. Él debe tener confianza y ser un ejemplo para su hermano. Él debe hacerle saber a Qiao que no está solo, que él está bien.  —Hyung, has estado mirándome fijamente durante horas.— Qiao señaló, con los ojos mirando hacia abajo en la cama del hospital donde estaba.  Tao Zi examinó la postura de su hermano. Qiao estaba sentado, con las piernas contra su pecho mientras miraba las sábanas arrugadas, de color blanco pálido en la cama. —Sólo quiero que sepas, que todo está bien.—  Qiao suspiró y se metió debajo de las sábanas. —¿Cuando estarán mamá y papá aquí?— Cuestionó en lugar de agradecer a Tao Zi por su comentario positivo.  —Pronto—, dijo Tao Zi con una sonrisa suave.  Qiao asintió mientras continuaba mirando hacia abajo y en cualquier otro lugar que no sean los ojos de Tao Zi. —¿Puedo afeitarme la cabeza?— Murmuró en voz baja para sí mismo.  Tao Zi no hizo alguna mueca o actuar sorprendido porque sabía que esta pregunta surgiría algún momento. —No lo sé... ¿Es lo que realmente quieres?—  Qiao parecía pensar en ello durante un tiempo antes de enderezarse. —Sí, quiero afeitarme la cabeza.—  Tao Zi miró a su hermano por un momento antes de levantarse y acercarse a su mochila. Qiao no sabía que Tao Zi había llevado su mochila, pero era más bien raro que Tao Zi tenga su mochila en un sábado por la tarde. Se supone que su hermano mayor debió venir preparado ya que ha estado diciendo que quería cortarse el cabello.  —¿Estás seguro?— Tao Zi preguntó una vez que levantó la mochila del suelo y se dirigió de nuevo hacia su hermano.  Qiao sintió su ritmo cardiaco antes de asentir, —Voy a perderlo todo de todos modos, esto sólo acelerará el proceso.— Se encogió de hombros.  Tao Zi frunció el ceño y dejó la mochila junto a la cama del hospital antes de sentarse en el borde. —No pienses en ello como algo malo. No es una cosa mala, Qiao, ¿de acuerdo?— Preguntó en voz baja mientras cubrió el rostro de su hermano con sus manos.  Los hermosos ojos castaños de Qiao miraron a los de su hermano mayor con gratitud. —Tienes razón, ge—.  Tao Zi sonrió y apartó la cara de Qiao de sus manos, —Si quieres, voy a afeitarme la cabeza también-—  Qiao inhaló, —Está bien, hyung. No tienes que luchar mi batalla por mí—, dijo sonriendo ligeramente mientras saltaba de la cama y se dirigió directamente hacia el baño que estaba en su habitación del hospital.  Tao Zi hizo un ruido mientras lo seguía con la mochila en la mano. —No voy a luchar por ti, estoy luchando contigo.—  Qiao se sentó en el asiento del inodoro y esperó pacientemente mientras su hermano sacó la afeitadora. —Es muy fino—  —Qiao, puedo cortarme el cabello por ti. Realmente no hay problema.—  —Ge—, dijo Qiao con una mirada severa en los ojos. —Realmente estoy muy bien, yo debería hacer esto. Sé que no estoy solo pero esta es mi batalla.—  Tao Zi le dio a Qiao un vistazo antes de suspirar y asentir con la cabeza comprensivo. —Está bien—, suspiró. —Pero si cambias de opinión, no dudaré.— Le sonrió a su hermano y le hizo una seña para que se acercara.  Tao Zi enchufó el cable y  Qiao caminó hacia el espejo. Qiao miró su reflejo en él y Tao Zi se unió a su hermano menor para también verse al espejo. Qiao respiró tembloroso y movió la cabeza en asentimiento. Tao Zi colocó una palma reconfortante en el hombro de Qiao, mientras que con la otra mano sostiene el afeitador, comenzó a finales de la nuca, donde empieza el cabello. Qiao sonrió y Tao Zi le devolvió la sonrisa cuando empezó a afeitar el cabello de su hermano. No dejará a Qiao completamente calvo, él sólo estaba cortando su cabello y dejaría un poco de él en la cabeza de su hermano.  —No es justo que sigas siendo tan guapo,— dijo en voz alta Tao Zi cuando terminó de cortar el cabello de Qiao.  Qiao resopló y le dio un codazo en el estómago. —Gracias ge,— Murmuró humilde y Tao Zi solamente le devolvió la sonrisa.  —No hay problema—, dijo antes de que Tao Zi se inclinara y besara la parte superior de la cabeza de Qiao dónde había cortado el cabello. —Por cierto, todavía me afeitaré los lados de mi cabeza para demostrarte mi apoyo. No serás el único que se verá guapo Qiao,— Tao Zi dijo con una suave sonrisa mientras miraba los ojos de Qiao a través del espejo.  Qiao también le sonrió, con los ojos brillantes mientras miraba a su hermano. —Gracias, ge—. Él respondió de nuevo sintiendo su corazón un poco más ligero y con sus ojos formando media lunas.   ~      
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