Separados otra vez Mel corrió rápidamente fuera de la gran casa, con su vista intento de buscar a su amigo, quien necesitaba más apoyo que nunca, tal vez debería estar con Kai, pero creía que el y su padre debian tener una charla. Las gotas de lluvia eran cada vez más grandes, las calles se llenaban con charcos y de lodo. A lo lejos pudo ver a Josh caminando lentamente, su cuerpo estaba todo empapado y sus lágrimas se confundían con las gotas que agua que recorrían su mejilla. Mel corrió rápidamente para abrazar al chico con todas sus fuerzas, sentía el dolor en su pecho. - vamos a casa- dijo Mel mientras llegaba al chico tras de ella. Lo bueno de esta situación, era de que ya no habrían más secretos entre ellos, pero lo malo es que quizás una gran amistad se terminará en ese momento.

