El mismo día San Miguel del Morro Sara Sabía que nuestro destino estaba escrito el día que decidimos luchar contra la corriente con mi novio, claro que fue más duro de lo que imaginé nunca, porque esa última noche juntos la recordé tantas veces, llenándome de dolor, de impotencia, por nuestra separación, incluso sentía ese frío creyendo que escuchaba la voz del hombre que amo, pero sobre todo cada vez veía más distante nuestro reencuentro, porque no había forma de escaparme de la hacienda, ya que mi madre todo este tiempo estuvo junto a mi lado cuidándome de una forma excesiva, hasta el punto de sentirme asfixiada con su presencia, además que habían reforzado la seguridad de la hacienda con más capataces, por otra parte, yo nunca fui una mujer de estar acostada en la cama, mucho menos

