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600 Palabras
8 años antes POV NALASHA El sonido de los disparos, los gritos y el cristal siendo quebrados es lo único que llenaba mis oídos, los quejidos de mi pequeña bebé era lo que me hacía dejar de prestar a atención a lo que sucedía a pocos mejor de nosotras. - ¿donde te escondes nala? - un escalofrío recorrió mi cuerpo - se que estas por aquí Con mi única mano libre cubría mi boca y nariz para así hacer desaparecer el sonido de mi respiración, mientras que con la otra mano trato de acallar los casi inexistentes quejidos de mi hija. - tu padre y madre acaban de morir, Nalasha y dudo que tu hermano viva mucho tiempo - un grito desgarrador se escuchó, el mismo venía del patio trasero - vez, por no entregarme lo que quería acabas de quedar sin familia Lágrimas bajaban por mis mejillas y en mi interior rogando a cualquier deidad que me salvará. Los pasos que se escuchaban por todo los alrededores de la habitación, se detuvieron justo enfrente de mi escondite, con cuidado deposite a mi pequeña sobre las mantas a mi lado, y como si todo se tratará de una cámara lenta vi la puerta del armario siendo abierta, ser tomada del cabello y ser sacada de manera violenta del mismo -¡ Alec por favor! - dije mientras trataba de soltarme de su agarre - no hagas esto - esto no habría pasado si tu me hubieras entregado a la bebé - dijo mientas me lanzaba contra una pared cercana - ES NUESTRA HIJA- le grité mientras me levantaba - COMO PUEDES SIQUIERA PERMITIR QUE UN HOMBRE COMO TU PADRE QUIERA SEPARARNOS DE ELLA Y USARLA COMO UN ARMA - - es por un bien mayor nala - dijo con tranquilidad -¿UN BIEN MAYOR PARA QUIEN ?- nuevamente le grité mientras me lanzaba sobre el y una lucha en aquella habitación de colores pasteles comenzaba y las paredes con la sangre de nuestras heridas se manchaban. - me la voy a llevar y no la volverás a ver - dijo levantándose del suelo lleno de golpes y algunas cortadas por los cristales en el suelo - sólo tenías que entregarle a la niña Nalasha y el nos hubiera permitido verla crecer pero ahora ninguno de los dos podrá, fuiste una EGOÍSTA - grito mientras corría en mi dirección. Me encontraba cerca de la ventana, en la cual había un trozo de cristal encajado, esquivando su ataque me acerqué a la venta y cortando mis manos en el proceso logre sacar el vidrio del marco de la ventana , al girar para atacarlo el me detuvo y trato de golpearme con una daga que se hallaba en su mano y al tratar de evitarla el mismo filo corto mi rostro y la sangre comenzó a salir a montones manchando mi ropa, nuevamente trato de golpearme con la daga pero en sus ojos se vio reflejado la sorpresa, retrocediendo y soltando la daga, bajo su mirada hacia su pecho donde el cristal se encontraba clavado. - si ser una egoísta significa, no permitir que alejen a mi hija de mi, para convertirla en un arma, entonces si soy una egoísta - dije mientras me acercaba a pasos tambaleantes al armario para tomar a mi hija en brazos y comenzar a salir de la habitación. Con mi vista borrosa por la sangre y con pasos lentos salí de la habitación y de igual manera fuera de la casa para desaparecer en las penumbra de la noche y la espesura del bosque.  
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