Astlyr Me sentía en las nubes, como si mis pies estuviesen despegados del suelo y mi cabeza diera vueltas en millones de direcciones al mismo tiempo. Las palabras que Benjamin dijo, lo que hizo, lo que sentí, todo era indescriptible. Mi rostro ardía con ímpetu, al igual que la sangre en mis venas. Había tantas emociones quemando dentro de mí, que no podía descifrar ninguna con exactitud. Tampoco me importaba hacerlo. Solo quería, necesitaba, anhelaba, dejarme llevar, entregarme al momento y no pensar en nada más. Nosotros dos. Solo eso. Me giré hacia Benjamin después, capturada por su profunda mirada y por la intensidad que esta me transmitía. Mis piernas se sentían débiles y era la primera vez que algo así me sucedía desde la transformación. «Humana», me repetí a mí misma. «Él te hace

