Astlyr —No estoy de acuerdo con el plan de Holmes. Esas fueron las primeras palabras de Benjamin cuando regresamos a mi dormitorio. Aunque no hacía falta que lo dijera en voz alta, de todos modos. Pude ver en sus expresiones que él no apoyaba nada de lo que Holmes propuso. Yo, sin embargo, sí lo hacía. —Ben, sé que piensas que es peligroso —contesté, cuando él se sentó en el borde de mi cama. El pelinegro levantó las cejas ligeramente. —Es peligroso —reafirmó, haciendo énfasis en ello—. Y sé que tú también lo sabes, amor. Tomé un largo suspiro y apoyé la espalda de la puerta detrás de mí. —Sí, pero todo es peligroso aquí, ¿no? —murmuré—. Ya he corrido muchos riesgos antes, incluso cuando era humana. Soy más fuerte ahora. Sé que estaré bien. —No dudo de lo fuerte que eres, jamás lo

