Nose cuantas horas llevamos así, sólo siento mi cuerpo más liviano y no paro de gemir, me he corrido varias veces, mis piernas tiemblan, este hombre es un semental de eso no tengo duda, aunque no niego que me gusta. -Para por favor un momento. Las palabras me salían estrecortadas, cada estolcadas me quitaba el airey sólo podía limitarme a gemir, él me había sacado la venda y las esposas para que lo pudiera tocar y ver como lo hacía. - Ya sabes lo que tienes que decir para que me detenga. No lo diría, estaba cansada si, pero me encantaba la sensación de tenerlo dentro. Y al final no lo dije, ahora mis ojos pesan y quiero ducharme he sudado bastante, me volteo y lo veo plácidamente durmiendo, se ve como un ángel. Me adentro en el baño y me meto en el jacuzzi, mis piernas y mi intimidad

