Morgan me ayudó a desactivar el collar que me impedía usar mi poder. Con mi poder de vuelta, me fue más fácil organizar mi huida. Entonces solo me quedo planear nuestra huida y esperar el día del escape. Todo estaba listo, así que permanecí de brazos cruzados, esperando y esperando. Los días se volvieron largos y lentos. Y después de esperar por una semana, el esperado día llegó al fin. —Levantate, pedazo de mierda— el soldado estúpido se acercó a dónde me encontraba durmiendo y me arrojo un balde de agua helada. Eso me hizo abrir los ojos y dar un brinco, en serio que nunca había descansado así de bien desde que llegué a este sitio y ese hombre lo arruinó. Lo fulmine con la mirada, una sonrisa apareció en mi boca y me levanté de la cama. Ya no servía de nada seguir ahí. Fui

