Morgan me llevó hasta la oficina del orientador, y antes de irse tocó la puerta y me miró —Recuerda lo que tu padre te dijo— susurró, después me dio una sonrisa y se fue.
—Adelante— dijo la mujer.
Yo abrí la puerta con algo de miedo, luego, lentamente entre y cuando estuve dentro —Soy Sara Lim— me presente —He venido a buscar mis horarios.
—Ah si— suspiro y comenzó a buscar entre todo el papeleo que ahí tenía —Sara Lim, la nueva integrante del curso de Danza y en la materia de medicina— leyó el contenido de la hoja, pero solo para él —Los horarios se adaptaron a lo que el señor Adam pidió— se puso de pie y me pidió que lo siguiera.
Salimos de la sala y comenzamos a caminar por los enormes corredores. En ese momento recordé cuando me llevaban a la otra habitación, pero la diferencia era que este no era ese lugar y me alegraba que así fuera.
Una vez llegamos al aula el hombre tocó la puerta y la profesora abrió —¡Hola!— saludo alegre mientras me miraba —¿Ella es la nueva alumna?
—Sara Lim— habló el hombre —Ella se incorporará al curso de medicina y al de danza.
—Bueno, entonces pasen para qué se presente— la mujer se movió y me permitió el acceso.
—Toma— el orientador me entregó la hoja que llevaba en la mano —es tu horario de clases— dicho eso se giró y se fue.
Mire a la mujer, la cual mantenía una enorme sonrisa —Adelante— dijo y yo asentí y entre. —Ella es su nueva compañera en el curso de medicina— habló la mujer una vez estuvimos al frente del resto de alumnos. —Preséntate— me miró.
—Soy Sara Lim— dije después de tragar saliva. Me era incómodo estar parada hablando frente a las demás personas que se encontraban al frente.
Mire a la profesora, misma que me miraba a mi —¿Es todo? ¿No dirás tus pasatiempos?
Asentí —Me gusta jugar al ajedrez y leer libros de medicina, anatomía y biología.
—Muy bien. Ahora puedes sentarte ahí— señaló el lugar —Al lado de nuestro alumno Logan— yo asentí y me dirigí a mi lugar.
Mi compañero de asiento era un poco reservado y a kilómetros se notaba que odiaría tenerme cerca. Bueno, no es como que quisiera ser amiga de todos y si algún día necesitaba algo claramente no se lo pediría a él.
La profesora espero a que me sentara una vez lo hice comenzó su clase —Bien— fue a tomar su marcador y se acercó a la pizarra —Hablemos sobre el H3O— dijo y escribió el nombre en la pizarra, después se giró y nos miró a todos los alumnos de la clase —Este es un compuesto que solo los mutantes poseen, el H3O es lo que los vuelve eso, mutantes.
—Si claro y que además de todo ustedes los humanos se aprovechan de eso— comento mi compañero de asiento —El ácido que está en nuestro cerebro les favorece a su propio interés y ¿nosotros que?
Yo solo lo mire, su rostro reflejaba frustración y un pequeño toque de tristeza. Entre a su mente y mire él por qué de su melancolía.
Pude ver algunos recuerdos de su niñez, en todos ellos aparecía una pequeña niña, después ellos se lo llevaron a las instalaciones y lo separaron de su hermana. Ellos comenzaron a experimentar y después mi padre lo rescató como a muchos otros de los que aquí se encontraban.
La profesora no le dio importancia a su comentario y continuó con su clase —La especie mutante fue capaz de evolucionar a una velocidad considerable, creando en su cerebro lo que hoy conocemos como el ácido del H3O.
—Tch— el chico a mi lado se quejó.
Yo seguí prestando atención y memoricé cada palabra que dijo la profesora. Así cuando mi padre me preguntara sobre que había aprendido se lo dijera tal cual la profesora lo dijo.
Al finalizar la clase mi compañero se puso de pie rápidamente y salió a toda prisa, sus pensamientos decían que odiaba estar aquí y entre más pronto se fuera su odio se iría.
Yo por mi parte mire mi horario y vi que mi clase de danza comenzaría dentro de una hora. No sabía que hacer, no tenía ni un amigo para hablar y pasar el rato.
Aparte del horario, el orientador me dio un mapa de la escuela y esta también tenia una biblioteca. Decidí ir ahí, me puse de pie y salí del aula, después comencé a caminar hacia la biblioteca, la cual no estaba lejos de ahí.
Una vez estuve ahí entre y me admiro lo enorme que era. Esta estaba incluso más grande que la que mi padre tenía en casa. Era algo que nunca antes había mirado, había muchos estantes repletos de libros de diferentes categorías y tamaños. Quede boquiabierta y entre para tomar uno y leerlo.
Cuando por fin me escogí por uno fui a sentarme a un sillón cerca de la ventana, esta daba vista al jardín, por donde casi no transitaban alumnos. Un lugar tranquilo, pacifico y lo mejor de todo era que no escuchaba las voces de todas las personas que estudiaban en la institución. La relajación total.
O eso creí hasta que vi a mi compañero de asiento parado en el comienzo de los dos escalones que conducían a mi sitio. Su mirada decía que yo debía irme de ahí porque ese era su lugar y yo solo estaba invadiéndolo.
Él negó y bajo los escalones, luego caminó hasta el sillón que se encontraba frente al mío.
—Entonces— habló, yo deje de leer para mirarlo y vi que él solo leía —¿Eres Sara Lim?— preguntó, aún sin despegar la vista de su libro.
—Lo soy— respondí su pregunta. —Tu eres Logan, pero no conozco tu apellido.
—Hamilton.
—Ya veo— susurre y continúe mi lectura.
—¿También estuviste en un laboratorio?— preguntó.
Despegue la vista de mi libro y lo mire, esta vez él me miraba —No— respondí mintiendo.
Mi padre me lo advirtió muy bien, nadie debía saber que yo era Moira y que él era mi padre, tampoco podían saber que estuve en el laboratorio porque sino ellos me llevarían de regreso a ese lugar, es por eso que me cambio de identidad, dejé de ser Moira y me convertí en Sara.