Fernando estaba penetrándola. Artemisa era exquisita, inteligente, cogía como los dioses. Le gustaba tanto...estaba loco por ella. Nunca pensó que se iba a sentir así por una mujer. En contrapartida, Vivian estaba cada vez más insoportable, le había empezado a estorbar. Pensando en su próximo plan, acabó dentro de la joven dejándole toda su leche dentro y emitió un sonido gutural. Cayó rendido y se recostó en su pecho dónde le dió un beso. — Eres tan especial, nunca tuve una mujer como tú. Pareces la combinación perfecta de mujer y niña. De inocente y astuta. Aparte no eres demandante...ya estoy cansado de Vivían...— expresó y suspiró — Estuve pensando...en deshacerme de ella... Dijo y esperó la respuesta de Artemisa. Quizá ella creería que hablaba de cortar su relación, por eso lo que

