Dos años habían pasado aproximadamente desde que Chiara había conocido a Philip en Texas cuando se había resguardado con Calixta del escándalo producido por su romance con el futbolista. Sí bien cada tanto tenían contacto, aunque todavía no podían coordinar para viajar y verse ya que Calixta hacía poco había sido madre , si estaban cada una al tanto de la vida de la otra. Aún así le llamó poderosísimamente la atención cuando su amiga le hizo seguir un par de pautas para poder comunicarse por un teléfono satelital encriptado. — Ay cara, tú y tu familia con estas intrigas realmente me sacan de eje — se quejó Chiara con su amiga Calixta. — Perdón Chiara, realmente no lo haría si no fuera realmente necesario.— se justificó Calixta. — Está bien, no hay problema ...imagino que es algo así

