Danielle Díaz Cuando me estoy preparando escucho como discuten en la sala, Manuel y Carla, no sé qué pensar de todo esto, juro que él siente cosas por ella, él siempre la defiende, me coloco con cuidado un vestido con un estampado de girasoles que me encanta, por supuesto que no puedo colocarme nada en el pie lastimado. Me extraña que Irene no me haya llamado hoy, por lo que le marco a su teléfono un par de veces sin obtener ninguna respuesta lo que es algo extraño para mí. Manuel entra a la habitación sin tocar, va vestido de n***o e informal, se ve muy bien, es muy lindo. — Esta preciosa. — Me halaga, como respuesta ruedo lo ojos. — Se que esta es tu casa, pero deberías tocar la puerta. — Le regaño. — Esperaba encontrarte desnuda. — Me confiesa descarado. — ¿Qué sucedió con tu

