A mi madre le encanta bailar y me enseño desde pequeña, me fascina bailar y es mi forma de drenar el estrés, pues bailando me olvido de todo, y en este momento necesito desconectarme. Me coloco un vestido corto revelador y entallado dorado, mientras Carla viste de rojo, el rojo le queda genial, se confunde con sus preciosos rizos rojos, me coloco tacones medios, para bailar hasta que salga el sol, lo necesito. El lugar tiene un ambiente excelente, me duelen los pies de tanto bailar pero no me detengo, me ofrecen bebidas que siempre rechazo, pero sonrío de felicidad como hace días que no lo hago. Nadie muere de amor, si es que es amor lo que siento por Manuel, debe aceptar de una vez mi decisión, es lo mejor para todos, no entiendo su empeño en continuar, nada obligado es bueno —Señorit

