CAPÍTULO QUINCE —Se acaba de ir —repitió Chris furioso entre dientes. Bajó la mirada hacia las riendas del caballo que tenía agarradas en sus manos. Tenía los nudillos rojos y en carne viva por haber tenido que golpear al boticario para conseguir información sobre el paradero de Oliver. Pero al final había hecho que el hombre cantara. Echó un vistazo al jinete que tenía al lado. Malcolm Malice lucía una expresión increíblemente engreída. Chris sintió un d***o incontenible de darle un puñetazo en la cara tal como había hecho con el boticario. ¡Solo porque se hubiesen enterado de que Oliver se había ido de Roma momentos antes de que llegaran al boticario no significaba que él fuera un mal líder! Le seguían el rastro y era Chris el que encontraba todas las pistas para seguirlo. Malcolm po

