La misma noche New York Joane Creo que todos en algún momento jugamos al detective, pero no es por simple curiosidad ni impulsados por tener el control, más bien lo que nos moviliza es el miedo a la confirmar nuestras sospechas. La realidad nos aterra caminar con los ojos vendados como si estuviéramos en una cuerda floja donde cada paso parece llevarnos al abismo. Nos asusta sentirnos vulnerables en esa oscuridad llena de incertidumbre, entonces asoma la necesidad de tener claridad buscando respuestas o conociendo una verdad que por momentos escapa de nuestras manos como arena entre los dedos. Otra cosa muy diferente es estar preparados para el resultado. Aun así, nos aventuramos en esa búsqueda de esa verdad esquiva arrastrados por una mezcla de valentía y miedo, porque no saber due

