El mismo día New York Joane A veces tenemos la verdad justo delante de nuestras narices burlándose de nosotros o simplemente le gusta estar entre las sombras hasta que decida revelarse. Porque a pesar de la insistencia por encontrarla nos esquiva, se niega a darse a conocer. Quizás no es el momento para descubrirla, quizás no estamos listos para afrontarla con el peso que conlleva conocerla. Sea cual fuera el caso, ella es independiente, liberadora en muchas ocasiones, también puede ser una verduga implacable, trayendo con su presencia una avalancha de emociones que puede ir desde el alivio más puro hasta el dolor más desgarrador. La verdad libera, pero también juzga; consuela, y tal vez hiere. Sin embargo, la verdad es necesaria e indispensable en nuestras vidas para dejar de caminar

