Capitulo 59 Llegué a casa de mi padre con el corazón destrozado. Nunca pensé sentirme así, ni siquiera cuando me marché a Londres. Dejé el bolso en el suelo, no encendí las luces, caminé a oscuras a mi habitación. Me acuesto en la cama sin ponerme pijamas, con lo que llevaba puesto, no tenía ganas de nada. Un llanto desgarrador salió de mi garganta. Grité, lloré y volví a gritar. Solté todo lo que llevaba acumulado estos meses. No se de donde salen tantas lágrimas. Tanto llorar me agotó, no me di cuenta cuando me quedé dormida. Unos pequeños rayos de sol se colaron por mi ventana, directo a mi rostro. No podía abrir mis ojos de lo hinchados que los tenía. Tenía mucho sueño. En la noche dormí a ratos. Despertaba para seguir llorando y luego me dormía otra vez. Debía levantarme. Eran l

