6. Futura Luna

3255 Palabras
Punto de vista de Mandy Ver a esa mujer en la puerta de su oficina fue revelador. Él ya tenía una novia. No importa qué, nunca seré suficientemente buena, ella era impresionante, alta y para colmo, una licántropa. Eso no soy yo. Afortunadamente, la noche se acortó gracias a Peter, quien estaba ansioso por irse a casa. La razón era evidente por su efusividad en público. Sentí mucha envidia de ellos. Conducimos a casa en silencio, excepto por los gemidos, quejidos y sonidos de besos que escuché desde el asiento trasero. Me concentré en la carretera, tratando de no mostrar mi mal humor. Gran noche, pensé amargamente. ... —¿Hola? —Contesté somnolienta mi teléfono que había estado sonando en la mesilla de noche, ¡déjame dormir, gente! —¡Hola, dormilona! —La voz alegre de mi hermano me hizo gemir. Me giré hacia mi lado izquierdo, todavía sin abrir los ojos. —Déjame dormir, Deacon, tuve una noche difícil —me quejé. —¿Noche difícil, eh? ¿Así que esto es lo que ahora llaman una aventura de una noche? —preguntó divertido. Ah, qué cerca estuve de tener esa aventura también. Apartando los pensamientos sucios, le conté sobre la noche anterior, evitando la parte del Alfa. —Me alegra que te estés divirtiendo, ¿has conocido a Ethan? —preguntó, y me desperté al instante y me senté en la cama, un poco nerviosa. ¿Por qué preguntaba por él? —Sí... lo hice. —Por qué suenas tan nerviosa, ¿te trata bien? —preguntó, su voz llena de preocupación. —No estoy nerviosa, solo estoy con sueño. Y él es agradable, no te preocupes —traté de asegurarle. —Simplemente no lo veo mucho, eso es todo —añadí, pero él no se lo creyó. —Mandy, ¿qué está pasando? ¡Estoy preocupado! —Me suplicó que le dijera la verdad. Suspirando resignada, decidí contarle la verdad.  —¿Prométeme que no harás nada imprudente? —rogé. —Él es mi segundo compañero —solté rápidamente y me encontré con un silencio ensordecedor. —D, ¿estás ahí? —pregunté sin escuchar nada. —¿Él…? —se quedó sin terminar la pregunta. —No, no me rechazó, pero no está feliz conmigo, supongo —le dije. —Eso es bueno, significa que hay una oportunidad para ti. Él es un buen chico, cariño. Dale tiempo, se convencerá —me aseguró, pero no estaba convencida. ¡Tenía novia! —Sí… —murmuré. —No hablemos del tema, nadie lo sabe excepto tú ahora —Esperaba que lo dejara, y afortunadamente lo hizo. Hablamos de mi estancia allí, del progreso de la situación de Peter y me habló del entrenamiento de Aidan y los berrinches constantes de Bella. Eso me hizo reír, ella es tan parecida a mí. Después de despedirnos, me duché y me vestí. Hora de ir de compras. Con mi lista de compras en el bolso, salí al coche. Cuando vi a Blake acercarse, mi estado de ánimo cambió al instante. —Hola cariño, ¿qué te trae por aquí? —pregunté sorprendida. ¿'Almighty' lo dejó venir aquí? —Vine a jugar contigo, ¿vas a alguna parte? —preguntó, viéndome parada al lado de mi coche. —Sí, necesito hacer algunas compras —le respondí. —¿Puedo ir contigo? —preguntó suplicante. —No lo sé cariño, ¿y tu papá? —Realmente no estaba seguro de si era una buena idea. Rápidamente sacó su teléfono y llamó a su papá. Genial. —Hola papi, ¿puedo ir de compras con Amanda? —preguntó emocionado. —Bueno —Blake respondió y me entregó su teléfono. Lo miré interrogante. —Quiere hablar contigo —sonrió, sin darse cuenta de nuestra situación. Tomé el teléfono y lo puse junto a mi oreja. —¿Sí, Alfa? —¿Estás bromeando? ¿Es esto lo que tienes planeado para molestarme… Lo interrumpí, sin ganas de escuchar sus palabras hirientes.  —Simplemente necesito ir de compras, Alfa, si te preocupa la seguridad de Blake, puedo pedirle a Peter que se una a nosotros —dije, tratando de no mostrar mi molestia frente a Blake. —¿Me interrumpiste? —dijo con los dientes apretados. —Sí —respondí, sonriendo para hacerle saber que no le tenía miedo. Gruñó de frustración, pero finalmente estuvo de acuerdo. Celebré con una pequeña danza victoriosa en mi mente. Nos subimos al coche y nos dirigimos al centro comercial. Afortunadamente, Peter no se opuso y trajo a Ben con él. Pasamos varias horas divirtiéndonos, comprando, riendo y jugando. Terminamos comiendo pizza y helado. ... Cuando finalmente terminé de llenar mis estanterías, estaba cansada. Los chicos realmente me agotaron, así que decidí echarme una pequeña siesta. Un fuerte golpe en la puerta de mi cabaña me despertó. Miré la hora en mi teléfono y vi cuatro llamadas perdidas de un número desconocido. Los golpes se hicieron más fuertes. —¡Ya voy! —Grité y me levanté de la cama, lista para matar al culpable. —¿Qué? —Grité, abriendo la puerta medio dormida. —¿Por qué no respondías a mis llamadas? —'Almighty' preguntó, claramente molesto. Me quedé atónita. ¿Qué hacía aquí? —Bueno, estaba durmiendo, ¿qué trae al Alfa Todopoderoso al pueblo llano? —pregunté, irritada. Me di la vuelta y me dirigí a la cocina a por un vaso de jugo. Dejé la puerta abierta para que pudiera entrar si realmente lo deseaba. Escuché la puerta cerrarse, wow, él entró. —Te llamé varias veces y no respondiste —sonó casi preocupado. —¿Y? —Y estaba preocupado —murmuró, pero aún lo escuché. ¿En serio? Aún sosteniendo un vaso vacío, me reí. Oh, querido Dios, qué broma. Él esperó con los brazos cruzados, molesto por mi estallido. Si no estuviera riendo, definitivamente babeaba al verlo. —Oh, ¿no estás bromeando? —pregunté seriamente. Él solo me miró furioso. Suspiré. —Mira, no necesitas preocuparte por mí. A pesar de mi altura, soy una chica grande, así que… —me volví hacia la nevera y me serví un jugo de naranja. —Sobre lo de ayer… —comenzó. Me di la vuelta rápidamente, casi derramando mi bebida.  —No, por favor no lo menciones, fue un error, así que olvidémoslo —dije, mirando su pecho. No quería ver su cara mientras estuviera de acuerdo conmigo. —Pero a ti te gustó —declaró en voz baja y profunda, acortando la distancia entre nosotros. Su aroma intoxicante invadió mi nariz y mi núcleo se despertó. Primero me rechazó y ahora esto. ¿También es bipolar? —A ti también —respondí, mirando sus labios, lamiendo los míos automáticamente. ¿Por qué me hace esto? —Sí —susurró, inclinando su cabeza hacia abajo, sus ojos en mis labios. ¿También me quería a mí? Puse mis manos en su pecho en un intento de apartarlo, pero él rodeó su brazo alrededor de mi cintura y me acercó más. Aparecieron chispas, él era tan cálido, mi corazón latió más rápido, y mordí mi labio inferior anticipando repetir la noche anterior. Tan rápido como llegó ese pensamiento a mi mente, lo empujé con todas mis fuerzas. —¡Pero ya tienes una luna! —le grité. Sus ojos se abrieron de sorpresa, así que continué. —Por favor, muéstrame un poco de respeto y terminemos esto ahora. No me interpondré en tu camino. He sufrido bastante y definitivamente no necesito más desengaños —Mi voz temblaba al final y mis ojos se llenaron de lágrimas. Permaneció congelado, mirándome como si no supiera qué decir.  —Y... yo… —tartamudeó, y le di la espalda. —¡Por favor, solo lárgate! —imploré, mi voz totalmente rota, y las lágrimas fluían por mi cara. Todavía sentía su presencia por un momento, pero finalmente obedeció y se fue. ... Al día siguiente fui sorprendentemente invitada a una fiesta de hoguera, y acepté. Le pedí a Aria que me acompañara, parecía que necesitaba algunos amigos. Cuando aceptó, la invité a mi casa para que nos preparáramos juntas y charláramos. Fue una buena distracción; el Alfa estuvo casi olvidado durante el día. —¿Me prestas esto? —preguntó, mostrándome mi jersey de cachemira azul celeste apartado de un hombro. Sonreí en aprobación. Buena elección. —Pruebatelo y aquí, ponte esto también —le instruí, dándole un par de vaqueros negros de talle alto. Los aceptó y fue al baño a cambiarse. Decidí ponerme el mismo suéter, pero en beige y unos vaqueros ajustados rasgados en tonos azules claros con zapatillas blancas sencillas. Me hice un moño despeinado en la parte superior de mi cabeza, y me puse rímel. Es una hoguera, no una pasarela de moda. —¿Qué te parece? —Aria preguntó tímidamente, saliendo del baño. Wow. —Jodidamente perfecta —exclamé. Se veía hermosa con su coleta alta, maquillaje ligero y zapatillas azules. Ella sonrió como respuesta. —Definitivamente se ve mejor en ti, quédate con todo —dije, metiendo mi teléfono en el bolsillo trasero de mis vaqueros. Negó con la cabeza en desacuerdo.  —Son demasiado caros, no puedo aceptarlo. —No tienes voz en esto, ya está decidido —afirmé firmemente. —Ahora, vamos, ¡es hora de la fiesta! —Tomé su mano y la arrastré afuera. Ella susurró un tímido gracias y nos dirigimos a la fiesta. La hoguera era enorme. La gente estaba sentada en el césped y troncos de madera, hablando, riendo, algunos incluso besándose abiertamente. Lobos. Sin vergüenza. Vi a Peter y a Ben cerca de las neveras con bebidas, había al menos 20. Arrastré a Aria conmigo. Había otros cuatro hombres de buena constitución física con ellos, hablando y bebiendo cerveza. Peter me vio y sonrió, envolviéndome en un abrazo casi aplastante y yo lo abracé de vuelta. —Llegaste, nena, y trajiste a Aria contigo —dijo mientras sonreía a Aria, supongo que no era muy sociable. Respondí con un gesto de cabeza. —Hola Aria, ¿quieres algo de beber? —ofreció Ben y ella sonrió, diciendo que una Coca Cola estaría bien. Fue a la nevera y sacó una Coca Cola y una cerveza. —Aquí tienen, chicas —dijo, dando la Coca Cola a Aria y la cerveza a mí. —Gracias, es exactamente lo que necesito —Le guiñé un ojo y abrí la botella. Tomé unos sorbos del líquido frío, suspirando de satisfacción. Me presentaron a los chicos, que resultaron ser guerreros. Paul tenía cabello rubio y ojos azules; Colin tenía pelo n***o y ojos grises; Brian tenía cabello castaño y ojos verdes; y Steven tenía la cabeza afeitada con ojos marrones. Todos eran coquetos, pero decentes. Nuestro grupo de ocho nos sentamos en el césped y hablamos de todo y de nada. Fue agradable. —Oh no, viene la perra reina —anunció Colin, mirando detrás de mí. Me di la vuelta y me quedé shockeada al ver a la impresionante morena de ayer, vestida con un top rojo muy revelador y unos cortos pantalones negros mostrando todas sus curvas con tacones rojos, su pelo recogido en una cola de caballo alta y un maquillaje perfectamente aplicado. Todos en nuestro grupo gimió de molestia, pero lo único que vi fue sus dedos agarrados al bíceps de mi pareja. Sin ganas de ver lo demás, volví la cabeza. Todos los chicos, incluida Aria, tenían una expresión de disgusto en sus rostros y comenzaron a susurrar. —Escuché que finalmente la convenció de que fuera su Luna. —Es un acuerdo entre las manadas. —¡No es tan estúpido! —Tienen un pasado juntos. Ambos están sin pareja, no hay nada de malo en eso. —¡Será la peor Luna! —Mocosa consentida, mira lo que lleva puesto, es una hoguera. —No le gusta Blake —Eso vino de Aria, y giré la cabeza para mirarla. —¿Qué dijiste? —pregunté, queriendo más información. Ella inclinó la cabeza hacia delante en un intento de susurrar y todos hicimos lo mismo. —No le gusta Blake; quiere a nuestro Alfa, pero no a su hijo. Dijo que era mejor enviarlo a empezar su entrenamiento con otra manada para poder estar solos. A veces la vi reprendiéndolo por pequeñas cosas y él lloraba. ¡Incluso lo empujó una vez! —dijo en voz baja, haciendo hervir mi sangre. Estaba enfurecida. Si ella lo toca, la mataré. Mi respiración se volvió agitada, y todos lo notaron. Cerré los ojos y pregunté:  —¿Le golpeó? —No lo he visto, pero no me sorprendería si lo hizo —Ella respondió, ajena a mis sentimientos. Mis manos se cerraron en puños, haciendo que mis nudillos se pusieran blancos y mi modo de matar se activara.  —¡La maldita voy a matar! —Susurré gritando y empecé a levantarme, pero la mano de Ben me detuvo, sacudiendo la cabeza diciendo 'NO' en silencio. Lo miré, la ira era evidente en mis ojos, mi rostro enrojecido. —Mandy cálmate, ella no le hará nada. Ethan nunca lo permitiría —Ben trató de tranquilizarme. —Nena, sé que estás enojada, pero ella es la hija de un alfa. Esto podría causarnos problemas si le haces daño —Peter se metió. Los demás me miraron confundidos. —Si ella lo toca, no dudaré en golpearla. ¿Estás de acuerdo con eso? —Le pregunté a Ben y él asintió en acuerdo. Eso me calmó un poco, pero unos momentos después olí su aroma mezclado con algo demasiado dulce. Gruñí internamente, sabiendo que estaban detrás de mí. —Oh, mira eso. Aria, te ves bien con la ropa falsa de Devon, pero te quedan —se burló una voz irritante y aguda. Sabía que era ella. Aria bajó la cabeza, avergonzada y la voz continuó. —Oh mira, cariño, tu patético, desesperado y definitivamente fanático feo de anoche está aquí. Ohh, no te quiso, dulzura, no me sorprende, no eres lo suficientemente buena —Insultó a Aria y a mí, y estaba harta. Me levanté y la enfrenté. —Hola futura Luna, soy Amanda, pero seguramente no te importa, ¿verdad? —me burlé y escuché los suspiros detrás de mí, pero su cara de sorpresa no tenía precio. —Primer lección, dulzura, como Luna no deberías comportarte así, tu manada es tu familia, deberías cuidar de ellos y no menospreciarlos —dije secamente, cruzando los brazos. —Segunda lección, trata a las personas con respeto y te respetarán —Ella parpadeó ante mí. Supongo que nadie le había hablado de esta manera antes. —Y tercera lección, no te metas conmigo, puedo ser humana, pero sé cómo pegar —dije, desafiante en mis palabras. —Cariño, ella me ofendió, ¡castígala! —ella se volvió hacia 'Almighty', casi llorando, buscando su ayuda, pero él solo se quedó allí, con las manos en los bolsillos, sonriendo orgulloso por mis palabras. —Oh, ¿necesitas a tu cariño para que pelee por ti? —puse mi mano en el pecho en un gesto dramático. —Eso es patético, ¿qué dices, cariño? —me burlé y volví la cabeza hacia 'Almighty', con una falsa expresión suplicante. Él solo me sonrió con autosuficiencia y se dirigió a la drama queen. —Charlotte, esta es mi manada y mi invitada, si no puedes comportarte, márchate —Me sorprendió que me apoyara. Sonó tan serio, al menos ve que ella es una perra. Ella fingió una cara de disculpa y se volvió hacia Aria.  —Lo siento, Aria, fue muy bajo de mi parte, ¿me perdonas? —se disculpó, y Aria asintió aceptando. ¡Dios, dale un Oscar por su actuación! Pero no se disculpó conmigo. —¿Podemos unirnos a ustedes? —ella cambió inmediatamente su actitud, y todos asintieron con la cabeza. Nos sentamos, haciendo espacio para 'Almighty' y su perra, quiero decir, novia. Lamentablemente, decidieron sentarse entre Ben y yo, así que estaba en el lado derecho de mi pareja, nuestras rodillas casi se tocaban. —Juguemos un juego —sugirió Charlotte después de unos segundos de silencio. Todos asentimos con la cabeza. —Nunca en mi vida. ¿Qué opinan? —Era un juego de adolescentes pero qué demonios, todos conocemos las reglas, así que simplemente aceptamos. Colin trajo una botella de tequila y diez vasitos de chupito y los llenó hasta arriba. Charlotte empezó.  —Nunca he sido golpeada —y todos tomamos nuestros chupitos. Espera un poco, Charlotte, espera... —Nunca he sido arrestada...desobedecido las órdenes de mi alfa...me han apuñalado... casi muerto...gritado a mi jefe...fui a Bali. —¿Estás tratando de emborracharme? —les pregunté. Peter y yo hicimos muchos chupitos juntos y por separado, pero creo que solo me salté uno o dos chupitos, Aria solo tomó uno. —De acuerdo, algunos de nosotros están viviendo su vida, continuemos —ahora le tocaba a Peter. —Nunca en mi vida he tenido un sueño húmedo con mi jefe —dijo, sonriendo traviesamente hacia mí, pero no tomé el chupito, lo que lo sorprendió. —En serio, ¿nunca? —preguntó. —No, lo siento por decepcionarte, cariño —respondí riendo. —Pero ¿por qué? Él es guapo aunque sea gay, pero aún así… —Charlotte preguntó, confundida. Peter, Ben y yo nos reímos. Todos nos estaban mirando, esperando una explicación. —¿No están trabajando juntos? —preguntó 'Almighty', confundido. —Sí, según el aviso, él es mío durante los próximos tres días —me reí tanto que estaba llorando. —No entiendo, ¿mío? —Charlotte dijo, mirando entre nosotros. —Oh, tal vez explique —dijo Peter, recomponiéndose. —Bueno, soy un gerente de proyectos de TI y presento los proyectos de mi equipo a mi jefe pidiendo apoyo financiero y él se lo da a nuestro CEO para su aprobación y esa es Mandy —dijo, haciendo una pausa. —Así que, ella es tu asistente del jefe —Charlotte exclamó en voz alta. —No, ella es la jefa de mi jefe. En realidad, ella es la Directora de Información —dijo, irritado por su estupidez. —¿Qué? —todos exclamaron sorprendidos. —Oh, Diosa, Mandy, lo siento —Peter se disculpó. Habíamos acordado mantener en secreto que yo era su jefa, pero qué demonios. —¿Eres su jefa? —Aria preguntó, sorprendida. 'Almighty' me miró con orgullo pero lo ocultó inmediatamente. Solo asentí. —Vaya, una pequeña cosa sexy resultó ser jefa, qué emocionante —Brian dijo, guiñándome un ojo. —Tal vez puedas mandarme en el dormitorio —dijo con sensualidad, pero solo rodé los ojos molesta y 'Almighty' gruñó de rabia. Peter inmediatamente vio mis ojos suplicantes para cambiar de tema y continuamos nuestro juego. —Fui abofeteada… huyendo embarazada… vendí mi cuerpo por dinero… fui violada… —A lo largo de todos ellos, no tomé el chupito porque no lo hice, pero la última declaración de Charlotte me hizo vacilar. ¿Lo bebo o no? Es mi secreto más oscuro. Al diablo, él nunca me escogerá, así que acortemos esto. Tomé el chupito y lo bebí, luego me puse de pie, dejándolos a todos atónitos. 'Almighty' se quedó allí congelado, así que simplemente dije:  —Gracias por esta noche, nos vemos chicos —saludé con la mano y me fui a casa. Nadie quiere hablar sobre ser violada.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR