El tiempo parecía haberse detenido. Lander continuaba dentro del cuerpo de Urian, sin soltar el agarre de su cintura. Las palabras del castaño, aún resonaban en la mente de Ren. El peliplata sentía que su corazón iba a explotar, las mejillas le ardían. -Urian- la voz suave de Lander lo sacó de sus pensamientos. El peliplata removió su cuerpo hacia adelante, sacando el m*****o de Zuke. El semen le cayó por los muslos, tibio y húmedo. Urian estaba callado. Su mente divagaba en culpas que comenzaron a aflorar. Las palabras de Lander, le pesaron demasiado, él no podía darle amor, no ahora. -¿Ocurre algo?- preguntó el castaño, abrazando a su chico por detrás- ¿Quieres decirme algo?. Urian lo pensó en fracción de segundos. Las cosas debían parar en esos momentos, antes que llegaran

