Olivia. Si creyera en la reencarnación, creería que en mí anterior vida había sido una asesina serial, o había sido un mujeriego empedernido rompecorazones y ahora estaba pagando mis deudas habiendo nacido mujer. No voy a mentir, Gonzalo se encontraba condenadamente sexy con un pantalón de mezclilla y una camisa blanca pegada al cuerpo, su cabello revuelto lo hacía ver malditamente irresistible, pero por más intentos que hiciera de conquistarme no iban a dar resultado, había roto mí corazón y lo había pisoteado tanto que no podía sentir lo que una vez sentí por él, que tenía que ver mis sentimientos con cómo se veía él, no lo sabía solo quería mencionarlo. Trajo flores nuevamente, cosa que me molesta, estaba logrando que mis flores preferidas no me gustaran tanto. Se escuchaban algunos

