Olivia. —Faltan tres preguntas para responder —dijo unos segundos después de habernos separado, se lo notaba un poco serio y nervioso, como si se hubiera arrepentido de besarme. —Quedarán para las próximas citas, es tarde y debo regresar a casa —solo estábamos a una cuadra de mí casa, tome la manija de la puerta del auto para bajar y me detuve —. ¿Qué fue lo que pasó?. Tan mal beso —estaba segura que no era así puesto que las largas sesiones de besos con Gonzalo no fueron horas invertidas en vano, el mujeriego era todo un experto. —No, no es eso, de hecho no imaginé que lo hacías tan bien —se le escapó una sonrisa nerviosa —, es solo… que… creo que vamos muy rápido y ya te había dicho que esto no tenía que saberse ya —oh, era por eso no quería que nos vean juntos todavía, yo por mí part

