— ¿ Sí ?— musitó ella nerviosa — Es que yo nunca había sentido algo así por nadie, en verdad apenas y estoy descubriendo estos sentimientos, es como si desde el momento que mi padre te mencionara, te hubieses anidado aquí en mi corazón, en ese espacio donde antes no cabía nadie, y ahora que nos hemos besado, que te he tenido más cerca, que he conocido tu vida, es como si la sangre me llamara a quererte, a protegerte, a dedicarte mi vida — confesó en voz baja cerca de su oído, sus palabras solo fluyeron con sinceridad — No bromees con eso, Adrien, de verdad, cómo vas a fijarte en mí — lo espetó ella sin apartarse solo sintiendo su respiración cerca del cuello — ¿por qué no podría hacerlo? ¿Qué puede impedírmelo? Nunca antes conocí mujer como tú — interrogó él besando ahora su cuello, Eme

