Ana Cuando llame a Liam tenía sentimientos encontrados, pero ahora que cuelgo la llamada me siento más relajada, eso precisamente es a lo que le tengo miedo, hay virgen de los pecadores ayudame, no quiero confiarme ni depender de el recuerda Ana, solo es un año me acuesto en mi cama y me quedó perdida pensando que pasará en ese año, sin darme cuenta me quedé dormida, cuando despierto me levanto y voy directo al baño hago mis necesidades y me visto con ropa deportiva, voy directo al gimnasio mi saco de boxeo es la manera de desahogarme antes de hacerlo contra mi padre y faltarle al respeto. Entro al comedor y mi padre está sentado desayunando, paso si decir nada pero su voz me detiene. —¿De donde vienes? Que pregunta más estúpida, no ve la ropa que cargo dios dame mucha paciencia, solo

