Ana. Entró al baño con mi respiración muy agitada, dios qué fue lo que pasó ahí afuera, ay virgencita del pecado por más que te digo que me ayudes tú nada más no pones de tu parte, definitivamente necesito un baño, necesito relajarme, toco mis labios y definitivamente todavía siento esa sensación, nunca me había sentido excitada es algo nuevo para mí, cuando me tomó de la cintura y me pegó a su cuerpo, sentí la dureza de su m*****o, las mariposas en mi estómago se alborotaron, definitivamente con este hombre no creo que dure mucho tiempo virgen, me alborota todas las hormonas. Me meto a la ducha y el agua helada cae en mi cuerpo, relaja mis músculos, me siento estresada y cansada, pero en cierta forma me siento apoyada, qué Diane con las chicas, hayan venido a ayudarme a planear la boda

